HaitÃ
No aguantaron más. Se lanzaron a lo incierto para poder escapar de HaitÃ. Dos hondureños que trabajaban en esta isla decidieron hacer una travesÃa para llegar a territorio nacional.
De aspecto humilde y serviciales, Gerardo Aguijo y Armando Orellana salieron a las 9:00 de la mañana con inmensas valijas de la habitación 33 D del hotel Habitation Hatt, para abordar el carro de otro compatriota, Ricardo Zúniga, y asà iniciar su periplo.
La intención de los dos hondureños es abordar un bus que los lleve hasta República Dominicana y luego subirse en un avión de la empresa hondureña Rollins Airs que programó un vuelo charters desde La Ceiba hacia a la capital dominicana, Santo Domingo y viceversa.
El autobús que pretenden abordar sale a las diez de la mañana, pero la duda los abruma de no poder llegar a tiempo a tomar el vuelo en Dominicana.
"No sé si vamos a lograr salir porque el avión sale a las cuatro de la tarde y el viaje hasta Santo Domingo dura más de cinco horas", dice con temor Arguijo, quien junto a Orellana están sin trabajo en Haità desde mayo del año pasado cuando la empresa Cariban Tairs cerró.
Los vuelos comerciales son casi nulos, apenas unos viajes charters son la puerta de salida. La prioridad se le sigue dando a los aviones militares que llegan con ayuda para atender a los afectados del terremoto que sacudió a Haità la semana pasada.
Este inconveniente hace que sea imposible la salida de hondureños por avión desde Puerto PrÃncipe.
Llegar a Honduras para ambos es imperativo, ya que acá viven prácticamente de la caridad, de la ayuda que le prestan otros hondureños alojados en el mismo hotel para poder comer.
Antes de salir los abruma la duda de llevar su equipaje, pues no saben si lo podrÃan perder en caso de que no se les permita llevarlo, ya que el vuelo podrÃa estar lleno y no dejarÃan montar más equipaje para que no haya sobrepeso.
"Si se van a ir decidan ahora, porque después puede ser muy tarde", los arengó Ricardo Zúniga ante la indecisión de los dos.
Armando Orellana contesta que van a hacer el intento por irse, pese a los riesgos que corren. Asà como han pasado estos últimos dÃas, sobreviviendo por desprendimiento de compatriotas, asà se piensa ir a Honduras, con ayuda gratuita, ya que la empresa Rollins dispuso llevarlos a Honduras sin costo.
Los dos llegaron a la estación de buses de Capitán Coastlait, a las 10:00 de la mañana, en el sector de Petion Ville. La aflicción les sobrevino al ver el mar de gente que atestaba la estación por querer ir al mismo destino, pero no desmayaron y se metieron a hacer fila para comprar un boleto.
"Al llegar a la frontera en República Dominicana voy a llamar a la gente de Rollins para que nos esperen ya que desde aquà en Haità no me sale la llamada", dijo Arguijo.
El camino para Santo Domingo es complicado, la carretera por tramos es de pavimento, por otros es de tierra y en otros sectores es una combinación de ambos.
En la estación de buses se les indica que una unidad saldrá hasta las dos de la tarde, por lo que nuevamente dudan si emprender el viaje y exponerse a no saber dónde quedarse en República Dominicana.
Luego reciben una llamada de un personero de Rollins que les indica que otro avión de la compañÃa llega mañana a Santo Domingo, por lo que si perdÃan el charters de ayer, existÃa la posibilidad de salir este dÃa.
Cuando lleguen a Santo Domingo, directamente se irán al aeropuerto internacional Las Américas a averiguar si pueden irse en el vuelo que llegará a La Ceiba.
De no lograrlo, pedirán posada donde un amigo de ambos que vive en esa capital o pedirán ayuda en la Embajada de Honduras en República Dominicana, en donde no hay certeza de que haya alguien que los reciba porque ese paÃs suspendió relaciones diplomáticas con Honduras .
Si las dos opciones fallan, quedan a la mano de Dios, sin dinero para pagar un hotel, una nueva jornada de sufrimiento.