Haití
El pánico se apoderó de Haití nuevamente. La tierra tembló, las paredes rugieron y la gente salió desesperada por las calles, dando alaridos de pavor.
Esta vez el sismo fue de 6.1, la réplica más poderosa que ha seguido el apocalíptico terremoto del 12 de enero que devastó la capital haitiana.
El nuevo temblor se sintió en la madrugada y derrumbó siete edificios en Petit-Goave, la población costera más cercana al epicentro, dijo Mike Gordon, de la agencia de Evaluación de Desastres y Coordinación de la ONU.
No hubo reportes de personas muertas o atrapadas por edificios, quizá porque mucha gente prefiere dormir a la intemperie como consecuencia del primer terremoto.
Sin embargo, la réplica si se cobró una víctima. Al menos una mujer murió de un ataque al corazón, según Eddy Thomas, un encargado médico que transportaba un cuerpo en una camilla por una calle de Puerto Príncipe.
"Tenía problemas de corazón y el nuevo sismo acabó con ella", agregó.
Regresa la pesadilla
Se escucharon alaridos de terror por todo Puerto Príncipe, donde la réplica obligó a detener las tareas de rescate entre los escombros de cemento de los edificios caídos. Médicos y pacientes huyeron del Hospital Universitario.
En una de sus plazas, frente al hotel Kinam, cuyos ocupantes corrieron a la calle, algunas personas repetían: "Es el Todopoderoso, es el Todopoderoso".
Cientos de miles de haitianos siguen desamparados, hambrientos y en duelo, la mayoría aún a la espera de los beneficios de una campaña global que ha reunido unos 1,000 millones de dólares en ayuda y que ha traído centenares de médicos y miles de soldados a la nación caribeña, la más pobre del continente.
El director humanitario de la ONU, John Holmes, dijo a reporteros en Nueva York que probablemente dos millones de haitianos necesitarán ayuda alimentaria durante los próximos seis meses, mientras el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otros donadores solo han alcanzado hasta ahora a medio millón "con cantidades razonables de comida".
Cuando empezó el temblor de ayer, soldados y miles de víctimas del terremoto que estaban en un campo de golf acondicionado como refugio provisional corrieron hacia zonas al aire libre.
Los soldados en el lugar estaban atendiendo a unas 25,000 personas que viven bajo carpas de plástico o tela.
"Fue como estar parado sobre una tabla colocada encima de una pelota", dijo el sargento estadounidense Steven Payne, de 27 años, quien se preparaba para repartir comida en el campo.
El Instituto Geológico de Estados Unidos situó el epicentro a unos 60 kilómetros (35 millas) al oeste-suroeste de Puerto Príncipe, a una profundidad de 10 kilómetros (6.2 millas).
El geofísico Bruce Pressgrave, del Servicio Geológico estadounidense, dijo que nadie sabe si puede haber una nueva réplica aún más fuerte.
"Las réplicas suelen desvanecerse rápidamente", dijo. "Pero en algunos casos continúan durante semanas, o incluso meses si no tenemos suerte", a medida que la tierra se acomoda a las tensiones provocadas por el temblor inicial.
La sacudida provocó grietas de 20 centímetros (ocho pulgadas) en una carretera al oeste de la capital, cerca de Leogane, donde los soldados estadounidense organizaban un puesto para ayudar a víctimas del terremoto que están durmiendo en calles o aparcamientos, a veces debajo de los árboles con telas en las ramas para mantenerse a la sombra.
Atrasos enlabores humanitarias
El sismo de ayer, combinado con un poco de lluvia, complicó las tareas de rescate, dijo el doctor Yi Ting Tsai, parte de un equipo humanitario taiwanés que buscaba sobrevivientes en la destrozada catedral.
"El problema es la lluvia y el nuevo temblor de esta mañana ha hecho que los escombros sean más compactos", dijo.
Equipos de ayuda internacional han rescatado a 121 personas de entre las ruinas de Puerto Príncipe, una cifra sin precedentes, según organizaciones de ayuda.
El doctor Jon Kim Andrus, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud, dijo que "muchas más han sido rescatadas por haitianos trabajando sin ningún tipo de equipamiento".
Uno de los rescates más conmovedores fue el de Ena Zizi, una trabajadora de la limpieza de 69 años, quien dijo que rezó constantemente durante su semana bajo los escombros.
Zizi estaba en una reunión en la residencia del arzobispo Joseph Serge Miot cuando se produjo el terremoto, atrapándola entre los escombros. El martes fue rescatada por una cuadrilla mexicana creada por el fuerte sismo de 1985 en ese país latinoamericano.
Zizi dijo que después del temblor, conversó durante algún tiempo con un sacerdote que también quedó atrapado. El religioso, sin embargo, dejó de hablar unos días después. La mujer dijo que pasó el resto del tiempo rezando y esperando.
"Yo solo hablé con mi jefe, Dios", dijo. "No necesité a más humanos". "Estoy muy bien, creo", dijo Zizi mientras yacía sobre una manta térmica frente a un hospital cubano.
Tenía el pelo cubierto con polvo blanco. La anciana sobrevivió una semana en las ruinas de la residencia del arzobispo católico de Haití, cuyo cadáver fue encontrado el martes sentado en una silla en lo que parecía su oficina.
Otro de los milagros entre las ruinas es el caso de un bebé de 23 días, una niña, que fue rescatada viva en Jacmel, ciudad del sur de Haití, por tres equipos de socorristas franceses y un equipo de Bomberos colombianos.
La niña, Elisabeth, fue rescatada de los escombros de una casa al cabo de siete horas de trabajo de los socorristas, indicó el enviado especial de la radio francesa.
La pequeña, que se encuentra en buen estado de salud, fue trasladada a un hospital de campaña norteamericano para ser examinada.
La niña fue encontrada y estabilizada por el personal médico que conforma el Grupo USAR de Bomberos Bogotá en trabajo conjunto con autoridades francesas.
La mamá de la menor informó a los cuerpos de rescate que la niña quedo protegida por un muro que se desplomó al colapsar la vivienda.
Tiembla en Argentina y Centroamérica
Dos sismos sacudieron ayer el pacífico centroamericano causando alarma entre la población costeña de El Salvador, Guatemala, México y Nicaragua.
El primer sismo, de magnitud momento 4.9, tuvo su epicentro en el estado mexicano de Chiapas, en la frontera con Guatemala.
El temblor se registró a las 3:32 am local y también fue registrado por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, que cifró su intensidad en 6.5 grados en la escala de Richter.
El segundo sismo ocurrió a las 8:42 am, fue de 4.6 grados en la escala de Richter y tuvo su epicentro en el mar frente a la costa del departamento salvadoreño de Usulután, unos 200 km al sureste de San Salvador, dijo el Servicio Nacional de Estudios Territoriales salvadoreño (SNET).
Según el SNET, el sismo tuvo una profundidad focal de 14.6 km y se debió al choque de las placas Cocos y Caribe, por lo que no está relacionado con el terremoto que devastó a Haití la semana pasada, provocado por un choque de las placas Caribe y Norteamericana.
En Argentina un sismo de magnitud 5.2 se sintió ayer en la norteña provincia de Santiago del Estero, al que le siguieron otro de magnitud 4.4 en Jujuy y un tercero de 4.3 en San Juan, con lo que suman ocho los temblores registrados en los últimos cuatro días.