Honduras
Ayer fue escenario del hecho más importante de la historia de Honduras, pero hoy luce casi como un basurero.
El estadio Nacional amaneció este jueves invadido de botellas desechables de agua y refresco, bolsas plásticas, restos de cartón, papel picado, entre otros desperdicios, tras un concurrido traspaso presidencial que marcó el fin de la crisis política y el inicio de un gobierno de unidad propuesto por el presidente Porfirio Lobo Sosa.
Cientos de personas, entre comitivas internacionales, invitados especiales, funcionarios y público en general fueron testigos presenciales del acto democrático más importante de Honduras.
El magno evento inició a primeras horas del miércoles con la presencia de pelotones de todas las unidades militares de las Fuerzas Armadas de Honduras, que pisaron el engramillado por un período de más de seis horas.
Posteriormente ingresó la prensa nacional e internacional que dio cobertura de principio a fin la investidura presidencial. Continuó con la entradas de diplomaticos, representantes del nuevo gobierno, y por su puesto la pareja presidencial, el presidente Porfirio Lobo Sosa y su esposa, la primera dama Rosa Elena de Lobo.
Tras los actos oficiales inició un espectáculo con artistas y bailarines en escenarios moviles y también sobre el engramillado del coloso capitalino.
Personas con calzado inadecuado, algunas mujeres usaban zapatos de tacón, pisaron el pasto que hoy evidencia cierto maltrato.
Terminada la jornada, fue imposible ocultar que en todo el campo de fútbol, quedaron esparcidos los restos de lo que fue la fiesta democrática.
Encargados de los tres escenarios, elaborados con plataforma de madera y estructura de metal montados a inicios del mes de enero, dijeron a Zona Deportiva que los daños fueron "mínimos", pero indicaron que al retirar la tarima donde actuaron los artistas, quedarán algunos agujeros, algo que no le gustará seguramente a las autoridades deportivas.
Las tarimas fueron ubicadas en la zona de silla del estadio Nacional para evitar daños a la grama, a petición de la Comisión Nacional Pro Instalaciones Deportivas (Conapid).
El sector de silla deberá ser reacondicionado porque se retiraron las barandas y los asientos de la zona preferencial.
El estadio será entregado el 8 de febrero, indicaron arquitectos que trabajan a todo vapor para dejarlo, según ellos, en mejores condiciones de como lo recibieron.
Las tareas de limpieza iniciaron desde temprano. Aún se desconoce el estado en el que esta el césped y la cancha del Nacional que en pocos días alojará los partidos de la Liga Profesional. Olimpia y Motagua hacen de local en el estadio ubicado en el Barrio Morazán.
Las autoridades deportivas, específicamente de la Conapid, hasta el momento no han indicado en que condiciones esta la cancha del estadio Nacional.