Honduras
El dicho "podría salir más caro el remedio que la enfermedad" se aplica perfectamente a la idea de inyectar las nubes para que llueva sobre las represas de la capital y así palear la crisis de agua que se vive desde hace meses.
La publicación del lunes, en la que Metro de EL HERALDO expone que el proceso es sencillo pero caro y que tiene apenas el 35 por ciento de posibilidades, ya fue comprobada en Honduras.
Jack Arévalo Fuentes, ex gerente del SANAA, lo sabe muy bien. él era el titular de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica durante el gobierno del desaparecido ex presidente Carlos Roberto Reina cuando se vivió la más severa crisis energética de la historia. Y para generar agua a la represa hidroeléctrica "El Cajón" hicieron el ejercicio de bombardear las nubes, sin éxito.
"Cuando llevamos a cabo esa técnica de bombardear las nubes fue un fracaso, quisimos provocar la lluvia y no pasó así, no obtuvimos los resultados esperados. El país no cuenta con una tecnología de primera para llevar a cabo esa maniobra", dijo.
Además de que solo hay un 35 por cierto de funcionalidad del experimento, "no contamos con la condiciones atmosféricas para realizar una práctica tan cara".
Según Arévalo, resolver la crisis de agua de la capital no es de un día para otro.
"Para que el efecto de lluvia se diera sobre Los Laureles y ‘El Cajón’ es difícil porque tenemos muy poca presencia de nubes, la solución para hacerle frente a la crisis es que las personas no derrochen el agua y la excavación de pozos", continuó.
Por otra parte, según el subgerente del SANAA, Ricardo Velásquez Lazo, la institución no cuenta con el recurso necesario para realizar una práctica tan cara. "Esta es una actividad sumamente cara; lo han hecho en otras partes del mucho, pero nosotros como institución no contamos con fondos suficientes para llevar a cabo ese tipo de acciones, además no es algo seguro, mejor le apostamos en un 100 a la perforación de pozos". Las autoridades del SANAA piden a la población no hacer un mal uso del agua.