Honduras
El agua que abastece a los capitalinos apenas alcanza para llegar hasta junio.
Si no llueve, ni siquiera con la apertura de pozos habrá cómo hacerle frente a una sequía que parece profética. Sin embargo, las autoridades del Servicio Autónomo de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) resienten la falta de conciencia de la población que se niega a hacer un uso racional del vital líquido.
La represa Los Laureles corre el riesgo de quedarse sin agua en mayo.
Los niveles alcanzan apenas el 40 por ciento de su capacidad. Y la producción de La Concepción y El Picacho tampoco es óptima.
A pesar de este panorama, más racionamientos no están en el vocabulario del nuevo gerente del SANAA, Danilo Alvarado.
“Esperamos que el suministro de agua se mantenga, los cálculos que se hicieron es para que podamos llegar hasta junio. En este momento no estamos contemplando racionamientos más fuertes”, dijo.
Respecto a las quejas de los capitalinos por el ajuste a las tarifas que se realizó en algunos sectores de la ciudad, Alvarado dijo que se hizo a conciencia.
“Desde 2003 no se hacía revisión a las tarifas, hasta diciembre de 2009 que se hicieron modificaciones. En 2003 el metro cúbico de agua costaba un lempira con 0.43 centavos, en este momento está costando cinco lempiras producirlo por el incremento de los químicos, sin incluir los costos de distribución”, detalló.
Según el gerente, la ciudad está dividida en cuatro segmentos residenciales. Al 1 pertenecen son aquellas colonias y barrios con menos capacidad adquisitiva y allí la tarifa pasó de 1.43 a 1.90 de lempira.
“Estimamos que ha habido consideración con los sectores más pobres. Hay que explicar que las tarifas aumentan de acuerdo al volumen de consumo. Se ha hecho a conciencia para que los segmentos poblacionales más necesitados no sean golpeados”.
Los costos
A los patronatos y juntas de agua se les cobra 2.90 de lempira por metro cúbico de agua, independientemente del consumo que tengan.