Honduras
Tegucigalpa, capital de Honduras, es una ciudad donde el desorden impera, pues la urbanidad se mezcla con la zona rural.
Las autoridades de la Alcaldía Municipal del Distrito Central no hacen nada para evitar que los semovientes circulen libremente por la ciudad.
No cuentan con los recursos necesarios ni existe consciencia ciudadana para evitar que varios conductores atropellen a las vacas, caballos, gallinas, patos, cerdos que se “incorporan a la vida capitalina”.