Honduras
Para algunos es el elixir de los dioses y para otros, el principio de la muerte. AsÃ, entre el placer y la pérdida de la vida se encuentra el alcohol.
La bebida embriagante que solo en el mes de diciembre de 2009 alcanzó un consumo de más 1 millón 557 mil litros de aguardiente y licor compuesto en el paÃs.
A nivel nacional se estima que 80 de cada 100 adultos consumen bebidas alcohólicas de forma consuetudinaria.
En este grupo de consumidores se encontraba hasta hace seis meses Tomás (nombre ficticio). "Yo llegue a estar en la cúspide y terminé en una cuneta".
Y es que por 27 años consecutivos Tomás se dedicó a consumir todo tipo de bebidas embriagantes.
Su vicio comenzó por el amor de una mujer cuando apenas tenÃa 17 años, hoy cuenta con 44.
Los especialistas indican que la enfermedad que llevó a Tomás a perder su trabajo como guardia de honor presidencial no tiene cura, pues es una adicción.
Droga
El alcohol en nuestro paÃs es una droga legal, explicó Leyla MejÃa, directora del Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo y la Fármaco dependencia (Ihadfa).
Esta droga llevó a Tomás a ser rescatado por unos amigos del interior de una cuneta, luego de presentar una intoxicación severa por causa de la bebida.
Los daños que sufrió en su organismo fueron múltiples, pero según él, "por gracia de Dios no llegó a padecer de cirrosis", un mal que en 2009 llevó a la muerte a más de 300 personas.
El mayor peligro en la actualidad es que han surgido muchos tipos de aguardiente que se producen sin ninguna regulación.
EL HERALDO ha revelado que apenas siete destilerÃas en el paÃs funcionan con licencia sanitaria.
Según MejÃa, ante la falta de regulación de estos productos en el paÃs, los consumidores podrÃan estar siendo vÃctimas de un daño irreversible en su salud, en especial cuando los niveles de metanol y alcohol son elevados.
El grado de alcohol permitido para el consumo humano es de 38 grados.
Consecuencias
El alcohol es el origen de más de 60 tipos de enfermedades y lesiones, de acuerdo a diversos estudios.
Esta sustancia que puede ser al mismo tiempo dulce, rasposa, fuerte y liviana, es la causa del 75 por ciento de los casos de una enfermedad que destruye de forma paulatina las células del hÃgado, conocida como cirrosis hepática.
Los sÃntomas de la cirrosis son variados y destacan: fatiga, vómito y náuseas, presión e incremento abdominal, pérdida del apetito, dolor de cabeza y malestar en las articulaciones.
La cantidad de alcohol necesaria para provocar daño hepático varÃa mucho de una persona a otra.
El año pasado solo en el hospital Escuela se registraron 267 egresos de pacientes con cirrosis hepática.
En Salud Pública no manejan las estadÃsticas del número de muertes que se presentan a nivel nacional por causa de este padecimiento, asà como la cantidad de personas que padecen la enfermedad, pese a que es el ente encargado de llevar este control.
La ingesta de alcohol también afecta el cerebro, provocando daño permanente, convulsiones y delirios.
El alcoholismo además ocasiona gastritis, indigestión, úlcera estomacal, trastornos hormonales e impotencia sexual.
Los daños causados por el consumo de alcohol a terceras personas abarcan desde molestias sociales menores, como permanecer despierto durante la noche, hasta consecuencias más severas, como el deterioro de las relaciones matrimoniales, abuso de menores, violencia, delitos e incluso homicidios.
Consumo
El consumir de dos a tres tragos (incluidos la cerveza y el vino) por dÃa puede provocar daño hepático y cirrosis en el caso de las mujeres.
A nivel de los hombres, de tres a cuatro tragos por dÃa representan un grave daño.
Los especialistas señalan que quienes se inician en el abuso de las bebidas alcohólicas desde jóvenes tienen una expectativa de vida 5 a 10 años menor que los que no experimentan esta situación.
De acuerdo a estudios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el consumo de alcohol en las Américas es aproximadamente un 40% superior a la media mundial. A nivel internacional se considera que el alcohol es responsable del 30 a 50% de los accidentes automovilÃsticos con vÃctimas mortales.
¿Cómo reacciona el organismo?
El alcohol disminuye el funcionamiento del sistema nervioso al entrar al torrente sanguÃneo. Y es que se distribuye a todo el cuerpo a través de la sangre y al llegar al hÃgado se convierte en agua, dióxido de carbono y energÃa, a la razón de ½ onza de alcohol puro por hora. En el cerebro, el proceso de razonamiento se disminuye conforme el alcohol afecta las neuronas.
Entre más alta sea la concentración del alcohol, mayor será el número de neuronas afectadas. Los efectos duran hasta que todo el alcohol ha sido procesado. Esto tarda aproximadamente una hora y media por 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino o 1 cóctel en una persona con un peso de 165 libras.
Muertes e intoxicaciones por bebidas adulteradas
En el mes de septiembre de 2006, en varios departamentos de Nicaragua se reportaron decenas de muertos e intoxicaciones por consumo de aguardiente adulterado. Las defunciones ascendieron a más de 45 por consumo de un licor conocido como "guarón", el cual presentaba niveles elevados de metanol.
El número de personas intoxicadas ascendió a 616, de los cuales 16 pertenecÃan al departamento de Chinandega. Los casos de intoxicaciones por bebidas irregulares se han presentado también en paÃses como El Salvador, donde en 2000 se registraron 127 personas fallecidas por esta causa.
De forma posterior, en 2001, unas 15 personas fallecieron tras ingerir alcohol contaminado en los departamentos de Sonsonate y Santa Ana, ubicados al el oeste del paÃs hermano.
Peligro
Una persona intoxicada con metanol puede sobrevivir de 24 a 48 horas después de la ingesta del tóxico, si se le aplica el antÃdoto y se les practica hemodiálisis. Las secuelas que deja el metanol en los pacientes se presentan en diferentes niveles, tales como ceguera, trastornos en el funcionamiento del riñón y problemas en el sistema nervioso periférico.