Antes de comenzar los Juegos OlÃmpicos de Invierno en Vancouver, sus organizadores se ufanaban con que las instalaciones de la subsede de Whistler iban a ser "las más rápidas del mundo", pero vencidas dos terceras partes del evento, han demostrado ser también las más peligrosas.
La retahÃla de accidentes y lesionados en el tobogán del Whistler Sliding Centre, sede del skeleton, curling y bobsleigh, y las pistas del Whistler Creekside, donde se realizan las pruebas del esquà alpino, casi podrÃan figurar como otro récord olÃmpico que dejará Vancouver 2010. Antes de estos Juegos, los percances nunca habÃan llamado tanto la atención, pese a que las lesiones y descalabros son frecuentes en los deportes invernales, porque en definitiva se trata de una lucha entre hombre y naturaleza, donde cada cual hace lo suyo por ganar.
FATALIDAD.Tras el accidente fatal de Kumaritashvili, las autoridades del skeleton incrementaron la seguridad en la pista y achacaron el hecho a una falla del piloto. Pero al dÃa siguiente del fallecimiento del georgiano, la atleta rumana Violeta Stramaturaru perdió el control de su trineo a mitad del recorrido, y tras salir despedida chocó contra una pared lateral, quedando inconsciente y deslizándose sin control sobre el hielo.Fueron tales las consecuencias del vuelco que los médicos le aconsejaron no competir más.En total, durante las prácticas y finales del skeleton, el curling y el bobsleigh se produjeron cerca de 30 accidentes. Las cosas llegaron a tal punto que el equipo de bobsleigh holandés se bajó por si solo de la competencia luego de que su piloto declarara sufrir una "crisis de confianza".Pero después del accidente que costó la vida al joven atleta de luge georgiano Nodar Kumaritashvili, justo el dÃa inaugural de los Juegos, y otra serie de infortunios que han dejado lesionados de todo tipo, la seguridad en la subsede de Whistler comienza a preocupar a mucha gente, atletas incluidos. FATALIDAD. Pero después del accidente que costó la vida al joven atleta de luge georgiano Nodar Kumaritashvili, justo el dÃa inaugural de los Juegos, y otra serie de infortunios que han dejado lesionados de todo tipo, la seguridad en la subsede de Whistler comienza a preocupar a mucha gente, atletas incluidos.
Tras el accidente fatal de Kumaritashvili, las autoridades del skeleton incrementaron la seguridad en la pista y achacaron el hecho a una falla del piloto. Pero al dÃa siguiente del fallecimiento del georgiano, la atleta rumana Violeta Stramaturaru perdió el control de su trineo a mitad del recorrido, y tras salir despedida chocó contra una pared lateral, quedando inconsciente y deslizándose sin control sobre el hielo.
Fueron tales las consecuencias del vuelco que los médicos le aconsejaron no competir más.
En total, durante las prácticas y finales del skeleton, el curling y el bobsleigh se produjeron cerca de 30 accidentes. Las cosas llegaron a tal punto que el equipo de bobsleigh holandés se bajó por si solo de la competencia luego de que su piloto declarara sufrir una "crisis de confianza".