Chile
La maquinaria pesada empezó a retirar el jueves los escombros tras esfumarse las esperanzas de hallar sobrevivientes del terremoto y tsunami que arrasaron Chile, iniciando una lenta reconstrucción que, según la presidenta Michelle Bachelet, tomará hasta cuatro años.
Las retroexcavadoras se convirtieron en un símbolo del principio de la reconstrucción tras la tragedia que dejó 802 muertos, una sensación fortalecida por la presidenta Michelle Bachelet, que ayer se refirió al tremendo desafío que aguarda al país.
La reconstrucción demorará "prácticamente todo el Gobierno próximo o por lo menos 3 años", dijo Bachelet en una entrevista con la radio ADN de Santiago en que indicó que la magnitud de los daños "es enorme".
Bachelet afirmó, además, que "Chile tiene recursos para una cantidad de acciones, pero vamos a tener que pedir crédito al Banco Mundial u otras entidades".
En Washington, Caroline Atkinson, directora de relaciones exteriores del Fondo Monetario Internacional (FMI), estimó que "gracias a la fuerza de la economía previa al sismo", y al hecho de que este no afectó las principales zonas de producción de Chile, su "efecto sobre el PIB podría no ser importante".
Llegan alimentos
Mientras las grandes ciudades afectadas, Concepción y Talca, empezaban a mostrar señales de normalización con la llegada de alimentos y la reapertura de supermercados, en muchos poblados, especialmente los de la costa, los socorristas seguían buscando desesperadamente a los desaparecidos.
La víspera, un rescatista español miraba con desolación toda la tarea que había por delante en el destruido balneario de Constitución y pedía más equipos de búsqueda.
"Que el gobierno se decida de una puñetera vez a permitir la ayuda internacional", decía con frustración a la televisión chilena. "Mi perro es bueno pero no alcanza para tanta destrucción", agregó.
Una demanda satisfecha, en parte, con la llegada ayer a Chile de equipos de rescate con perros de Argentina y México.
"Hay zonas rurales donde está todo en el suelo (...) hay destrucción de infraestructura. Miles de chilenos han perdido no solo a sus seres queridos, sino sus casas y pertenencias", escribió Bachelet.
Prueba
El terremoto y el maremoto que azotaron a Chile con saldo de centenares de muertos han puesto a prueba a Chile como nación, afirmó ayer Bachelet al visitar la ciudad de Concepción (centro-sur), segunda del país y una de las más dañadas.
"Esto nos está poniendo a prueba como nación, una vez más. Chile va a ponerse de pie. Fue horrible lo que nos ha sucedido, de dimensiones colosales", dijo al detenerse durante un recorrido en el que hablaba con rescatistas y supervisaba los cargamentos de ayuda.
Mientras caminaba rodeada de voluntarios, asistentes, policías y vecinos, negó con énfasis que su gobierno haya rechazado la ayuda internacional en un primer momento del sismo de 8.8 grados, que dañó a 1.5 millones de edificios.
"Primero queríamos tener más clara de qué era lo que se necesitaba", como hospitales de campaña o plantas potabilizadoras de agua que están enviando a Chile otros gobiernos, explicó.
Sismo le pone freno al crecimiento económico
El sismo y el tsunami que azotaron Chile frenarán el crecimiento del país, lo que podría hacer que su economía en el primer semestre crezca 1% contra el 4% esperado, pero la reconstrucción -que tardará entre 3 y 4 años- compensará la caída inicial en la expansión, según analistas.
La tragedia dejó centenares de muertos, destruyendo amplias zonas del centro y sur de Chile, donde la infraestructura vial sufrió serios daños y se vieron afectados sectores como la agricultura, vitivinícola y el acerero.
La producción de cobre, del cual Chile es el primer productor mundial, sufrió daños parciales dado que los principales yacimientos están en el norte del país.
Un 45% de las empresas acusa daños graves o medianos en sus actividades, según reportes entregados por la Superintendencia de Valores.