España
La semana pasada España presentó sus credenciales para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Se impuso por 2-0 a la actual subcampeona mundial, Francia, en su propia casa y sin sudar demasiado.
El capitán de la Roja, Íker Casillas, abandonó satisfecho el impresionante escenario de Saint Denis. Si hace 10 años Íker ganaba allí su primera Liga de Campeones de la UEFA con el Real Madrid, el miércoles pasado igualó los 102 partidos de Raúl con la selección.
El arquero del Real Madrid lleva una década siendo protagonista en el fútbol español y tuvo el honor de levantar el segundo título de la historia de la Roja y no esconde que sueña con repetir la sensación en el Mundial.
"Me encantaría. Sería extraordinario levantar esa copa. Pero esto son solo palabras y lo importante son los hechos, cuando lleguemos a Sudáfrica poder hacerlo realidad.
Creo que la labor de Vicente del Bosque es impecable hacia ese objetivo", apuntó en conversación exclusiva con FIFA.com.
Ya los conocen bien
El camino hacia ese objetivo no podría haber sido mejor. España cerró la fase de clasificación con 10 victorias en 10 partidos.
En 1970, Brasil también hizo pleno en las eliminatorias y luego levantó el trofeo… "Si logramos repetir esa sucesión, pues nosotros encantados. Pero los tiempos cambian.
Las otras selecciones ya van conociendo cada vez más el juego de España, saben en qué momentos pueden atacarnos más o crearnos problemas… nosotros lo que queremos es darle continuidad a la excelente racha que llevamos".
"Lo más positivo de nuestra fase clasificatoria fue que después de sufrir una derrota dura, difícil de digerir como fue la semifinal de la Copa FIFA Confederaciones contra EE UU, que nos privó de una final muy deseada, el equipo siguió adelante, recuperó su autoestima y volvió a saborear victorias", analizó Casillas.
Mencionó ese traspié en la Confederaciones al que, sorprendentemente, casi todos los jugadores españoles dan una lectura positiva: "No fue fácil, pero finalmente esa derrota nos hizo bien porque nos devolvió a la realidad de lo que es perder".
Sudáfrica no será un escenario nuevo después de la cita de junio de 2009, una experiencia que Íker vuelve a ver como ventajosa de cara al Mundial.
"Ya hemos vivido la experiencia de Sudáfrica y eso nos vendrá bien.
Por ejemplo, para nosotros era nuevo jugar en un mes de junio con frío, pero ahora ya lo hemos vivido.
Conocemos el ambiente, la gente, los estadios… así que en el Mundial la adaptación será más rápida", opinó. Chile, Honduras y Suiza serán los primeros en medir el potencial de España en la cita mundial dentro del Grupo H.
"A priori somos favoritos para pasar a la siguiente ronda y yo creo que tenemos que ser primeros de grupo.
Nuestro primer objetivo son los 9 puntos. Los cruces serán más difíciles, pero si queremos llegar a la final de un Mundial tenemos que enfrentarnos y ganar a los mejores", apuntó el portero.