Honduras
El gobierno retomó ayer el conflicto de tierras que se vive en el Bajo Aguán en sesión de Consejo de Ministros.
El presidente Porfirio Lobo determinó conformar una comisión especial que se encargará de buscar una solución definitiva al conflicto que ya ha dejado muertos y heridos.
Ayer mismo, un soldado que se transportaba en un convoy fue alcanzado por fragmentos de un escopetazo.
En ese sector, grupos de campesinos e invasores mantienen tomadas unas 4,500 hectáreas de cultivo de palma africana propiedad del empresario Miguel Facussé.
La comisión estará integrada por cuatro representantes del gobierno, uno de la Iglesia Católica, uno de la Iglesia Evangélica, dos representantes campesinos y dos figuras de alta notoriedad como avales.
Los nombres de los miembros serán dados a conocer por el gobierno en las próximas horas, dijo el subsecretario de la Presidencia, Marlon Tábora.
La determinación fue tomada luego de que el ministro del Instituto Nacional Agrario (INA), César Ham, rindiera un informe ante el Consejo de Ministros sobre la actual situación.
El pasado lunes decenas de trabajadores de la Corporación Dinant salieron a las calles a marchar en favor de una inmediata solución al conflicto ante el temor de perder sus empleos producto de las pérdidas registradas.
Durante el Consejo de Ministros, el titular del FHIS, Nasry Asfura, urgió la integración del Consejo Superior de Administración de esa entidad para agilizar la ejecución de obras.
Por su parte, el titular del Instituto de Conservación Forestal (ICF), Trinidad Suazo, informó sobre las limitaciones presupuestarias y lamentó que casi el 100 por ciento de los fondos se vaya en salarios.
En la reunión Lobo Sosa pidió al canciller Mario Canahuati enviar cartas a todos aquellos presidentes que se niegan a reconocer al gobierno para que cambien su postura a favor del pueblo hondureño.