Honduras
Motagua no pudo ante un Savio que llegó a la capital sin creer en nadie. Al final, el marcador finalizó 1-1 y metió mayor presión a los de Primitivo.
Sorprendido
El primer tiempo dejaba en el campo a un incrédulo Motagua; Savio era mucho más, jugó alegre, vertical, aguerrido y hasta un poco atrevido.
Mientras que su contraparte Azul entró a la cancha con varios cambios, Guille Díaz y Mauricio Weber se quedaban en la banca, Güicho Guzmán las hacía por primera vez de titular, en lugar del ausente Iván Guerrero -aún fuera por la distensión muscular.
De paso, enfriaba la banda derecha metiendo a Gabriel Valladares -debutante sub 20- en lugar del pulmón Weber.
Y no solo eso, en la delantera experimentaba con la dupla Welcome, Georgie y Shannon de entrada. Pero hay que ser justos e insistir en algo; Savio llegaba al Nacional con vestimenta de víctima, pero poco a poco se despojaba de ella.
Júnior Morales tapaba todo atrás, Johny Galdámez mordía por todos lados y Kalimba López no creía en nadie.
Tan solo tuvieron que pasar nueve minutos para que el marcador se abriera; cobro de falta de Mario Chávez, el remate no llevaba mucho peligro hasta que el uno Canales demostró mala técnica para embolsar el balón y una vez soltándolo, Elroy Smith -que venía de hacer movimiento sin balón- estuvo presto para tomar el balón y decretar el 1-0 y la sorpresa de todos...
Después de eso Motagua buscó el gol; Güicho las hizo de cazagoles y al 26 envió remate sabroso que Morales desviaba. Minutos después, Amado las intentó también de fuera del área, pero la puntería no andaba fina.
Cuando el primer tiempo expiraba y las ilusiones azules se diluían entre la silbatina del poco público vino el gol; Shannon Welcome recibió el balón de espaldas al marco, hizo gala de técnica y control del balón y sin ver el marco sacó remate que pegó en el poste y luego se coló entre las redes. Golazo y el 1-1. Todos a las duchas...
Totalmente diferente
Al regresar del descanso, Primi reinventó el once; mandó a Weber en lugar del cipote Valladares, Shannon se fue detrás de él permitiendo el ingreso de Rubén Rivera y Portillo entró por Guzmán.
Con esos movimientos Motagua se vio mejor, Georgie fue más agresivo adelante y Amado tuvo mayor proyección, pero no fue su suficiente.
La figura de Júnior se hizo más grande en la portería y cada vez que pasaba eso, el Azul no lo podía creer. La mística del juego se sumergió entre las tapadas del uno Morales y las corridas de susto de Kalimba López.
Ya para el cierre se vino la polémica; corrida de Sergio Mendoza que luego de ingresar al área fue derribado por Julián Rápalo, a primera vista pareció penal clarísimo, pero luego las repeticiones dejaron más dudas con respecto a si tuvo o no que ser pitado.
El central Matute no lo dudó y marcó el punto de los once pasos. Al centro vino el capitán Guevara, Amado no dudó en cobrar el penal pero Júnior, luego de dar varios pasos sin que Amado tocara el balón, logró tapar el penal.
El línea levantó la banderola indicando que Júnior se había adelantado y había que repetir el cobro, pero Matute no quiso hacerlo y se vino el reclamo de todos los vestidos de Azul.
Motagua no fue el mismo de otras jornadas, tuvo demasiados cambios y perdió la idea inicial. Ahora viene el inicio de la segunda vuelta y con ella un compromiso ante Victoria en casa... Habrá que pensar en muchas cosas.