Colombia
Los principales partidos de la coalición gobernante de derecha en Colombia consiguieron la mayoría en el Parlamento, lo que les fortalece de cara a las presidenciales de mayo, pero les demanda una delicada trama de alianzas, según expertos.
El partido de la U, del ex ministro de Defensa y candidato presidencial Juan Manuel Santos, y el Conservador fueron los más votados en las legislativas del domingo, y juntos ocuparían al menos 51 de los 102 escaños del Senado, frente a 38 con que contaban hasta ahora.
Pero aunque los dos partidos integran la misma coalición que ha acompañado al gobierno del presidente álvaro Uribe, quien dejará el poder el próximo 7 de agosto, una alianza para las presidenciales no resulta evidente aún.
Santos, quien se reivindica como el que daría continuidad a las populares políticas de Uribe de mano dura con la guerrilla, lanzó que se dedicará a trabajar "para ganar la presidencia, ojalá en la primera vuelta", del 30 de mayo.
"No estamos en plan de hacer alianzas mecánicas. Queremos lanzar nuestra campaña y hablar con la gente", dijo Santos, quien figuraba como favorito en los sondeos y se ve fortalecido con el crecimiento logrado por su partido.
Incertidumbre
El analista Alfredo Rangel, cercano al oficialismo, explicó a la AFP que las posibles alianzas se complican por la "gran incertidumbre" que hay todavía sobre las elecciones internas del Partido Conservador, realizadas también el domingo para escoger al candidato de esa agrupación.
Dependiendo del resultado de esa consulta, en la que la ex canciller Noemí Sanín y el ex ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, que representan corrientes internas opuestas, aparecían prácticamente empatados, "el panorama de las presidenciales cambiaría radicalmente", señaló Rangel, al advertir que "está incluso en duda la unidad del Partido Conservador".
"Los conservadores obtuvieron un resultado paradójico: una votación muy alta y una gran representación, pero a la vez están a las puertas de la división, con lo que perderían cualquier opción presidencial", aseveró.
En cambio, el politólogo Rubén Sánchez, de la Universidad del Rosario, opinó que los conservadores y el Partido de la U no podrán eludir una alianza, en caso de que se requiera una segunda ronda electoral, el 20 de junio.
"A la primera vuelta electoral los dos partidos llevarían a sus candidatos por separado, porque se trata también de medir fuerzas para la negociación, pero en la segunda se impondría un acuerdo", dijo Sánchez.
Revés para el PDA
Los grandes perdedores de las legislativas del domingo, en la que la participación fue de cerca del 40%, fueron el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), que de diez senadores conseguidos en 2006 retenía solo ocho, y el partido Cambio Radical, parte de la coalición de gobierno pero distanciado de Uribe en los meses recientes.
El PDA lleva como candidato a las presidenciales a Gustavo Petro, mientras que por Cambio Radical concurrirá German Vargas Lleras.
El PIN sorprende
Pero la gran sorpresa de los comicios fue un nuevo movimiento llamado Partido de Integración Nacional (PIN) apenas surgido en noviembre pasado y que consiguió 907,469 votos (8.1. Con ese porcentaje, según cálculos de la Registraduría, el PIN conseguiría al menos ocho curules en el Senado).
"El PIN yo creo que es el gran ganador porque a pesar de tener un desprestigio en los medios de comunicación, a pesar del desprestigio de todos (sus aspirantes)... consiguieron ocho (senadores)", dijo en entrevista telefónica Ariel Ávila, analista del grupo no gubernamental Corporación Nuevo Arco Iris.
Con al menos un centenar de candidatos al Senado, la mayoría de ellos habían sido rechazados en otras organizaciones o partidos debido precisamente a que eran parientes o amigos o vistos como representantes de congresistas y ex legisladores ya condenados o que están investigados por sus presuntos nexos con bandas paramilitares, un escándalo estallado aquí en 2006 y que se conoce como la "parapolítica".
Entre los elegidos está Teresita García Romero, hermana del ex senador Álvaro García Romero, condenado por la Corte Suprema de Justicia en febrero pasado a 40 años de prisión por su probada autoría intelectual en una masacre en la que fueron asesinados 15 campesinos en octubre de 2000 en el remoto caserío de Macayepo, en el departamento de Bolívar, al norte colombiano.
También fue elegido Héctor Julio Alfonso López, hijo de Enilce López, alias "La Gata", quien está detenida por cargos que van desde lavado de activos a homicidio, según la Fiscalía.