Honduras
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, aseguró este martes que un interés político mueve el conflicto en el Bajo Aguán y no descartó solicitar a la Organización de Estados Americanos el envío de una comisión interventora.
De acuerdo a Lobo, los miembros del Movimiento Campesino Unificado del Aguán (MUCA) no tienen voluntad para solucionar el conflicto, por lo que planteó la formación de una comisión de la OEA que dé fe de las acciones adoptadas hasta el momento.
"Debe continuar con el tema de una comisión que dé fe de lo que se está haciendo, de la propuesta que tenían cuando el ex presidente Zelaya, de la propuesta que les hicimos nosotros y de la propuesta que ellos trajeron ayer", señaló el mandatario hondureño.
El gobierno hondureño ya había conformado una comisión encargada de negociar entre los sectores involucrados, la misma realizó los primeros acercamientos en base a los cuales elaboró la propuesta que fue rechazada por los campesinos.
"Me parece que esa propuesta lo que tiene es un mensaje claro de que no quieren arreglar ningún problema, esa es mi impresión y yo se los expresé a ellos" durante la reunión sostenida el lunes en Casa Presidencial, dijo Lobo.
Para el gobernante de Honduras, es el momento de hacer un compás de espera de manera que los campesinos reflexionen al respecto.
"Creo que hay atrás de todo esto un interés político de algún sector de generarle un problema a este gobierno", dejando a un lado la disposición de algunos campesinos que quieren trabajar la tierra.
Los campesinos no aceptaron la propuesta del gobierno que consiste en la asignación de dos hectáreas de tierra por familia mediante un mecanismo de coinversión, a través del cual pueden producir palma africana y luego hacer llegar el producto a las plantas procesadoras de los empresarios instalados en la zona.
Según el gobierno de Honduras, el planteamiento estaría beneficiando a más de 2,000 familias mediante la asignación de 6,000 hectáreas de tierra que serían negociadas con el sector empresarial.
El conflicto por tierras en el Bajo Aguán se ha agudizado desde hace varios meses con la muerte de varias personas, por lo que se ha convertido en un tema prioritario para el nuevo gobierno.
En el incidente más reciente fallecieron dos guardias de seguridad y un campesino, en un intento de invasión de los miembros del MUCA.