Honduras
Las ruinas de un antiguo ingenio minero, que data de por lo menos 220 años, han sido localizadas en las faldas de una montaña cerca de Yuscarán, cabecera de El Paraíso.
Esas ruinas abarcan un área principal de tres kilómetros cuadrados, según estiman los improvisados excavadores.
Se trata de grandes estructuras erigidas en piedra o labradas en la propia laja, seguramente con el trabajo de cientos de obreros que laboraron durante meses y talvez años hasta levantar el conjunto arquitectónico destinado a lavar "la broza" de las montañas de Yuscarán y extraer el oro que luego sería enviado a España.
El profesor Pedro Miguel Flores informó que el hallazgo se hizo público hace unos veinte días, pero al parecer su existencia ya era conocida por los "güiriceros" o buscadores de oro, quienes siguen buscando este metal en las arenas de ríos y quebradas.
Al parecer son esas mismas personas las responsables de algunos daños menores que han sufrido las estructuras.
La Santa Cruz
El profesor Flores, quien a su vez es regidor en la municipalidad de Yuscarán, dijo que hasta ahora todo el trabajo lo han hecho empleados de la Unidad Municipal Ambiental de Yuscarán y ni siquiera han notificado el hallazgo a las autoridades del Instituto Hondureño de Historia y Antropología.
Los principales hallazgos se concentran en un área de alrededor de tres kilómetros cuadrados y se localizan tres asentamientos principales conocidos como Los Últimos, El Níspero y Los Altos.
Uno de los beneficios mineros incluso exhibe un frontón con la dedicatoria a la santa cruz en el año de mil setecientos ochenta y algo, pero se interrumpe justamente antes del último dígito, porque ese número ha sido borrado por la intemperie o dañado por los humanos.
En varios lugares se repite la presencia de un claro dibujo de la cruz, símbolo característico de los cristianos católicos, pero causa extrañeza que a veces está acompañada por dos sirenas, que no les resultan explicables a las pocas personas que hasta ahora las han visto.