Honduras
La colcha con agujeros en que se han convertido las calles de la capital también se extiende al sur de la ciudad.
Con la temporada lluviosa tocando a la puerta, la red vial agoniza en espera de reparación.
Desde la Kennedy, pasando por la Víctor F. Ardón, Las Palmas, Bernardo Dazzi, Los ángeles, la Modelo, Las Uvas, Las Hadas, Los Robles, Loarque, Loarque Sur y Jardines de Loarque, hasta la salida al sur, el estado de las calles es deplorable.
El problema que se repite cada año urge de soluciones, por lo menos eso es lo que exigen los más de 150 mil conductores que deben enfrentarse a enormes colas y ver que sus vehículos sufren severos daños. Un 60 por ciento de las calles del sur de la ciudad están dañadas.
Evelio Salgado, residente en la colonia Los Ángeles, es uno ellos. Este capitalino asegura estar cansado de ver cómo las calles en las que jugó de niño están en pedazos.
"Creo que todos los capitalinos, en la medida de nuestras posibilidades, deberíamos aportar nuestro grano de arena para reparar las calles. Pero las autoridades de la Alcaldía deben comenzar ya aunque sea los operativos de bacheo, que solo fueron el arrancón en Semana Santa".
Tras el problema
EL HERALDO hizo un recorrido por la zona sur de la capital para develar el desastre.
La primera estación fue la Kennedy. Apenas la primera entrada y la segunda bocacalle de la colonia, que conduce a la escuela del mismo nombre, sobreviven a los baches.
Las demás vías están tapizadas de baches y en algunos tramos el asfalto es inexistente.
Transitar por esta populosa colonia de 137 mil habitantes es casi un suicidio, según muchos conductores.
Al ya notable deterioro de las vías se suma el problema de tragantes obstruidos, que en la temporada lluviosa causa inundaciones que contribuyen al deterioro de las calles.
Desde el estadio Emilio Larach hasta el instituto Jesús Milla Selva, los agujeros son el panorama general de la zona. Por si fuera poco, la transitada calle del comercio luce como una verdadera avenida de la luna.
No menos de 500 agujeros conviven a diario con estos capitalinos. "Están en pésimas condiciones, no pueden estar peor. Las que antes estaban pavimentadas, ahora son de tierra", dijo German Medina, presidente del patronato de la Kennedy, al referirse al estado de las vías.
Medina dijo estar molesto con el edil capitalino. "El alcalde siempre se queja de que la Kennedy no paga impuestos, cuando es una de las primeras en hacerlo, exigimos atención a nuestras calles", dijo.
Las Palmas, aledaña a la Kennedy, tampoco se escapa al desastre. Aunque los vecinos de algunos sectores de la colonia se han unido para pavimentar ellos mismos sus calles, en su mayoría la red vial de la zona está compuesta por caminos de terracería.
La ruta continúa por el anillo periférico hasta Loarque y Jardines del Loarque, que son el reflejo de lo que ocurre en todo el corredor, hasta la salida al sur.
De nuevo "bachegalpa"
Años atrás, los ciudadanos denominaron a Tegucigalpa como "bachegalpa", en alusión a los cientos de cráteres que había en sus calles.
Aunque el problema se extendía a Comayagüela, donde el tráfico era y sigue siendo un infierno a causa del mal estado de las calles.
Y es que el deterioro de las vías es un problema al que año con año se enfrentan las autoridades municipales, quienes se quejan por la falta de presupuesto y del mal estado de la red sanitaria y los agujeros que dejan las cuadrillas del SANAA.
Según Dino Rietti, presidente del Colegio de Arquitectos de Honduras (CAH), los grandes agujeros que tapizan las calles de la capital en los cuatro puntos cardinales no solo crean problemas de congestionamiento vial, sino que hay personas víctimas de esta negligencia.
Hay accidentes que han sido provocados por conductores que intentan escapar de un agujero.
Y es que el desastre crece cada año. Mientras solo haya paliativos y no soluciones reales, el problema del mal estado de los 110 mil kilómetros de red vial continuará.
La prueba es que hace menos de dos años el mismo gerente de la comuna, ahora vicealcalde, Juan Diego Zelaya, afirmó que había un bache por cada capitalino.
Las soluciones
A inicios del segundo período de su gestión el pasado 25 de enero, el alcalde capitalino Ricardo Álvarez prometió que iba a iniciar un proyecto de reparación de vías, que iba a tocarle la puerta a su compadre para pedirle una inyección de 300 a 400 millones de lempiras para reparar las calles capitalinas.
Álvarez dijo ayer a EL HERALDO que la próxima semana dará a conocer los cinco sectores que serán beneficiados con un programa de bacheo.
El edil anunció que cuenta con un presupuesto de 200 millones de lempiras obtenidos de la recaudación del impuesto por tasa vial.