Estados Unidos
12.07.2010 11:50pmEl arresto de 10 agentes secretos rusos por parte del FBI el 27 de junio se dio porque se supo que uno de ellos, Donald Heathfield, de Cambridge, Massachusetts, pronto viajarÃa al extranjero y no regresarÃa, dijo el lunes un funcionario.
La posible salida de Heathfield fue, en palabras del funcionario, el gran catalizador para tomar la decisión de desmantelar la red de espionaje que habÃa estado bajo vigilancia del FBI por más de una década.
Heathfield, cuyo nombre real es Andrey Bezrukov, habÃa salido de Estados Unidos la primavera pasada sin que el FBI intentara arrestarlo. La diferencia, dijo el funcionario, es que en dicho viaje el FBI no tenÃa razones para creer que Heathfield no regresarÃa.
El funcionario pidió no ser identificado porque no estaba autorizado por el gobierno para hablar del tema.
Funcionarios de la Casa Blanca dijeron el viernes que a principios de junio se volvió evidente que al menos dos de los rusos hacÃan preparativos para salir de Estados Unidos. Uno de ellos, según el oficial, era Heathfield. La otra, de acuerdo con una de las dos denuncias del caso, era Anna Chapman.
Una vez que se decidió desmantelar la red de espionaje, el FBI pasó semanas preparando una querella que un magistrado federal firmó el 25 de junio, dos dÃas antes de los arrestos.
En ella se acusaba a Heathfield, a su esposa y a otras siete personas de dos conspiraciones: una era actuar como agentes extranjeros no registrados; la otra, de lavado de dinero.
Una segunda querella, fechada el 27 de junio, el dÃa de los arrestos, acusaba a dos personas, una de ellas Chapman, hija de un diplomático ruso.
En incidentes separados en Nueva York y Washington, Chapman y el otro acusado en la segunda querella fueron contactados por agentes del FBI que se hacÃan pasar por rusos.
Chapman se volvió sospechosa cuando el 26 de junio se reunió con el agente del FBI que se hizo pasar como empleado del consulado ruso. El agente encubierto le pidió a Chapman que entregara un pasaporte falso a otro agente ruso encubierto, pero Chapman no lo hizo.
Los documentos de la corte muestran que después de la reunión, Chapman compró un teléfono celular desechable con un nombre falso. Luego hizo una serie de llamadas a Rusia. En una de ellas, un hombre le dijo que podrÃa haber sido descubierta, que entregara el pasaporte a la policÃa y que saliera del paÃs.
Fue arrestada al dÃa siguiente en la estación de policÃa donde trató de entregar el pasaporte falso.