Nicaragua
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, celebra hoy el aniversario de la revolución de 1979 que acabó con una de las dictaduras más sangrientas de América Latina, en medio de la pobreza, una débil democracia, pero en buenos términos con Washington.
La gesta del 19 de julio será recordada, con un masivo acto en Managua, por dirigentes, ex guerrilleros y simpatizantes del gobernante Frente Sandinista (FSLN, izquierda) que Ortega, de 64 años, dirige con mano de hierro.
Para tal celebración "El gobierno de la gente" de Ortega ordenó el asueto lunes y martes para empleados públicos, pese a las crÃticas de la oposición.
Los preparativos para esta celebración han sido anticipados, aunque es difÃcil conocer con exactitud cuánto gastará el gobierno de Ortega en la celebración partidaria del 19 de julio, porque el Presidente ha bloqueado el acceso de los medios de comunicación independientes a la información pública.
Ortega retornó al poder en el 2007 resuelto a continuar con la Revolución que el FSLN encabezó de 1979 a 1990 en medio de un conflicto polÃtico militar con Washington, con el cual ahora mantiene relaciones de respeto y cooperación económica y militar.
Daniel Ortega presidió junto a ocho comandantes el gobierno revolucionario socialista que prometió erradicar la pobreza y que se instauró tras el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza, último descendiente de una dinastÃa de 42 años que bombardeó ciudades, encarceló, torturó y ejecutó a miles de nicaragüenses.
No obstante, Ortega sigue sin cumplir la promesa de sacar a los nicaragüenses de la pobreza, que afecta a la mitad de sus 5.7 millones de habitantes, ni superar el desempleo que agobia a la población.
Reelección
Ortega, parece dispuesto a controlar todos los espacios de poder. La destitución irregular de cinco alcaldes y una decena de vicealcaldes y concejales electos ha encendido las alarmas en este paÃs centroamericano.
Se trata, según los analistas, de una maniobra para hacerse con el control polÃtico y garantizar la permanencia en el gobierno del ex guerrillero sandinista.
El deseo del gobernante del paÃs, el sandinista Daniel Ortega, es ser reelegido, aunque la ley lo impida, tiene a Nicaragua en crisis, según la opocición.
El presidente de la Cámara de Comercio Americana (Amcham), Róger Arteaga, dijo el jueves que "el deseo enfermizo" de Ortega de ser reelecto a toda costa el próximo año "hace perder credibilidad internacional al paÃs y echa por la borda el clima de negocios".
"Ortega se presenta como defensor de los pobres y ha sido defensor de los ricos", cuestionó una de las dirigentes del disidente Movimiento de Renovación Sandinista (MRS-centroizquierda) y ex comandantes de la revolución, Dora MarÃa Téllez.
"Al dÃa de hoy todas las instituciones están colapsadas, porque el presidente Ortega se quiere reelegir" en las elecciones del 2001 amparado en un cuestionado fallo judicial del 2009, que anuló la norma constitucional que prohibÃa la reelección sucesiva, reprochó la ex comandante.
Protagonistas de revolución en la oposición
Hoy, muchos protagonistas de la Revolución, están en la oposición y acusan a Ortega de haberse enriquecido a expensas del partido, politizar las instituciones, "traicionar" los valores que forjaron la lucha que el FSLN inició en 1961 en las montañas.
Un grupo de la disidencia sandinistas celebró de forma anticipada los 31 años de la Revolución Sandinista de 1979 que derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza.
El Movimiento por el Rescate al Sandinismo, cuya principal lÃder es la diputada y ex guerrillera Mónica Baltodano, recordó la gesta histórica con un modesto acto cultural en la vecina ciudad de Masaya.
Baltodano aclaró que el acto no tenÃa propósito de competir con el festejo multitudinario organizado desde el gobierno en La Plaza de la Fe, el próximo lunes, sino el de dejar en claro que la celebración del triunfo sobre la dictadura de hace 31 años "no tiene dueño".
El Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), la otra fracción de la disidencia, optó por no realizar festejos y descalificó el uso de la celebración de parte del gobierno para promover la candidatura del presidente Daniel Ortega, que aspira a ser reelecto en 2011.
La ex guerrillera Dora Téllez, auguró que "no me cabe duda que el orteguismo va a perder las elecciones y que Ortega ni siquiera va a ser candidato porque está prohibido por la Constitución".