Honduras
La capital hondureña fue escenario de un nuevo enfrentamiento entre los maestros hondureños y elementos de la Policía Nacional.
En el segundo día de protestas tras declarar roto el diálogo con el gobierno, los docentes volvieron a tomarse los bulevares Centroamérica y Fuerzas Armadas, próximos a la Universidad Pedagógica Francisco Morazán.
Los miembros de la Policía Nacional Preventiva de Honduras retiraron las barricadas que los profesores habían colocado en los bulevares, lo que desató el enfrentamiento de esta tarde.
Armados de piedras y palos, atacaron a los agentes que pretendían descongestionar la vía pública.
Luego retrocedieron al interior de la Universidad Pedagógica Nacional "Francisco Morazán", donde se atrincheraron para protegerse de las bombas lacrimógenas y el agua que los miembros de la unidad Cobras utilizaron para repeler el ataque de los manifestantes.
Sin embargo, los profesores y miembros del Frente Nacional de Resistencia (FNR) que se escondieron en las aulas de la Universidad Pedagógica fueron desalojados.
Mientras tanto, otro grupo de enojados protestantes rompían propiedad privada y pública. El comisario policial Wilmer Suazo mencionó que los manifestantes también utilizaron pistolas cargadas de balines.
Se informó que en la refriega los protestantes rompieron el vidrio de una tanqueta policial. El escenario era de suma tensión, ya que no se permitía el paso de personas por temor a que alguien inocente saliera herido.
El presidente de la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH), Edgardo Casaña, pidió este viernes a los estudiantes, padres de familia y población en general a unirse a su lucha.
Agregó que el el presidente Porfirio Lobo Sosa debe "arreglar su entuerto" y solucionar de una vez por todas el problema que creó con su actitud pasiva.
Efectivos militares mantenían militarizada la zona que conduce a Casa de Gobierno, en prevención la manifestación de los maestros.
Los dirigentes de las organizaciones magisteriales rompieron ayer el diálogo con los representantes del Estado, después de haber consensuado el 100 por ciento del acuerdo que se venía discutiendo desde hacía varios días.
El acuerdo incluye 17 puntos, entre ellos el compromiso de pago de la deuda que el gobierno tiene con el Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (Inprema), la restitución de los directores departamentales que fueron destituidos en abril pasado, el pago del bono a la calidad que se les entrega desde el gobierno del ex presidente Manuel Zelaya Rosales y la retribución del dinero que les fue deducido por no trabajar, entre otros.
Sin embargo, los miembros de la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) convocaron a sus bases para marchar a la Casa Presidencial para reclamarle al presidente Porfirio Lobo Sosa llegar a un acuerdo con ellos de manera directa, pero fueron interceptados por los policías y militares de la Guardia de Honor Presidencial con quienes tuvieron un enfrentamiento del que salieron siete personas heridas y 3 policías, de acuerdo a fuentes extraoficiales.
Los profesores se comprometieron, al inicio de este año lectivo, a impartir 200 días de clases, pero han perdido 46, lo que ha llamado a la reflexión a varios sectores de la sociedad, entre ellos el privado que ha propuesto el cierre de los centros educativos públicos para que el dinero que el Estado invierte en ellos se ocupe para financiar becas de los estudiantes en los centros privados de educación, para evitar la pérdida del año lectivo.
Pero el ministro de Educación de Honduras, Alejandro Ventura fue más allá al anunciar, en el último Consejo de Ministros, que estudian la posibilidad de clausurar el año lectivo debido a los paros de labores de los maestros.