El mundo celebró el jueves el centenario del nacimiento de la Madre Teresa de Calcuta. El Empire State Building de Nueva York no encendió sus luces en recuerdo de Ganxhe Agnes Bojaxhiu, el verdadero nombre de la madre Teresa. Mientras en la India, en la catedral del Inmaculado Corazón de María, miles de devotos se unieron a las misas conmemorativas.
Se espera que cerca de un millón de personas visiten este año la tumba de la Madre Teresa. En Internet cada día aparecen nuevos actos conmemorativos y oficios en capillas de toda latitud, desde el Bronx, cerca de la calle que lleva el nombre, a la casa de las hermanas de Japón.
En España, donde las misioneras llegaron en 1980, todas las congregaciones celebrarán una eucaristía el 5 de septiembre, en el aniversario de su muerte, hace 13 años. "Nos reuniremos todas para dar gracias a Dios por la Madre Teresa", nos informa desde su retiro la hermana provincial María do Carmo Barbosa, "y pediremos por los pobres". Muchos confían en que el efecto mediático del centenario acelere los trámites de la canonización, después de que Juan Pablo II la beatificara, en tiempo récord, hace siete años.
