Honduras
La violencia se desató en esta ciudad la noche del 3 de septiembre.
Aunque después de un fuerte decomiso de droga suelen darse masacres, ninguna autoridad policial se atreve a vincular los hechos sangrientos con el decomiso de 500 kilos de cocaína que venían ocultos en una volqueta.
A este golpe policial sí se vinculó la muerte del oficial Walter Romero, quien fungía como jefe de investigación criminal en Cortés.
Romero, quien condujo las labores de inteligencia de la operación antinarcóticos y capturó a cuatro sospechosos de participar en el trasiego, fue asesinado la madrugada 31 de agosto.
Apenas tres días después, tres jóvenes fueron acribillados por desconocidos, a eso de las siete de la noche.
El hecho ocurrió en el barrio Las Palmas, en la 23 calle y 10 avenida.
Las víctimas fueron Josué Abrahan Tábora, Óscar Bonilla y otro joven identificado como "Chino" Palma.
Cuatro mujeres muertas
Un día después, momentos de terror se vivieron en el interior de una cuartería ubicada en el barrio Cabañitas, muy cercana también al lugar donde se perpetró ayer la masacre contra los zapateros.
Las mujeres fueron acribilladas en el pasaje Rápalo, entre la 19 y 20 calle, 15 y 16 avenidas de San Pedro Sula. Las víctimas mortales fueron Julissa Marisela Luna, de 21 años y con el sobrenombre de "la chela", y Kenia Sorto, de 21 años, conocida en el sector como "la minicoca".
Las restantes dos víctimas son jovencitas de 15 años. Sus nombres no fueron revelados.
Los informes policiales establecen que las féminas se dedicaban a la prostitución y a la distribución de drogas en el sector.
Hasta ayer noche, las autoridades policiales no habían reportado capturas en ninguno de los tres hechos criminales, los cuales enlutan a por lo menos 24 familias.
Según lo revelado a EL HERALDO, de momento las autoridades policiales intentan determinar si los tres hechos criminales tienen alguna conexión, ya que son dirigidos a jóvenes en lugares muy cercanos.