El Salvador
Dos violentas pandillas o maras, que bajo amenazas mantienen paralizado ayer por segundo dÃa los servicios de autobuses en El Salvador, se unieron para pedir al gobierno un diálogo directo y que vete una ley que las proscribe.
La Mara 18 y Mara Salvatrucha, abandonando su antigua y sangrienta confrontación, se unieron para emitir un comunicado conjunto en el que reconocen sus errores y, ante la ilegalidad en la que han caÃdo por la Ley de Proscripción de Pandillas, ahora se inclinan por la vÃa del diálogo.
"Como miembros de las pandillas hacemos un llamado al gobierno para que vete la ley de proscripción de pandillas y los invitamos a iniciar un proceso transparente de diálogo con el fin de buscar solución al conflicto de la violencia", indica un mensaje que la Mara 18 y la Mara Salvatrucha difundieron por medio del sacerdote español Antonio RodrÃguez López.
El mismo mensaje de llamado al diálogo lo repitieron en el canal 21 de la televisión local miembros de ambas pandillas que se presentaron encapuchados.
Los pandilleros insisten en que "estamos dispuestos a adquirir compromisos con la sociedad a fin de crear juntos un mejor paÃs".