Honduras
Honduras es uno de los países más derechistas del continente y eso pudo apreciarse con la crisis política de 2009, cuando la población movió su posición ideológica un poco más a la derecha, según la encuesta del Barómetro de las Américas de 2010.
La distribución de la ideología entre la población hondureña no solo fue instrumental en el inicio de la crisis, sino también en su conclusión, dice el documento.
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En un país donde en el 2008 solo uno de cada cinco hondureños se consideraba de izquierda, el ex presidente Manuel Zelaya quiso moverlo hacia esa tendencia política, inducido también por líderes izquierdistas de la región. Ante tal situación, la mayoría de hondureños se ubicó en la derecha ideológica.
"Como consecuencia, los planes políticos de Zelaya habrían eventualmente sido rechazados en futuras elecciones, debido a la abrumadora mayoría derechista, tal como sucedió en las pasadas elecciones generales de noviembre del 2009".
Por lo tanto, es "improbable que Honduras tome un giro a la izquierda, como otros países en la región, ya que este es uno de los países más derechistas del continente", precisa el documento.
Movimiento
Según este estudio, en el 2004 la posición ideológica de los hondureños era de un promedio de 6.2 puntos; en el 2006 fue de 6.3; en el 2008 bajó a 5.8 puntos, pero en el 2010 experimentó un repunte hasta llegar a los 6.7 puntos.
Los encuestadores obtuvieron estos resultados tras analizar también que no hay diferencia significativa entre la ideología media de los votantes del Partido Nacional y Liberal.
Esta falta de diferencia ideológica entre ambas instituciones políticas, hace de Honduras quizás el sistema de partidos menos fragmentados ideológicamente en la región.
La institución Nacional y Liberal son típicos partidos que gravitan en torno a la media ideológica. En cuanto a los partidos minoritarios tampoco muestran ninguna diferencia estadísticamente significativa en la media de su auto-ubicación ideológica de sus votantes.
Sin embargo, el Partido Unificación Democrática (UD) y el Partido Innovación y Unidad- Social Demócrata (PINU-SD) se consideran partidos de izquierda.
El promedio ideológico de los hondureños es de 6.7 puntos, en la región centro-derecha del espectro ideológico y pocos hondureños, <15% (menor que 15 por ciento), se consideran de izquierda, establece el estudio.
Considerando las intenciones de Zelaya de reformar la Constitución y, presuntamente el sistema político, la mayoría de los hondureños parecen haber reevaluado su auto-ubicación ideológica para reflejar mejor apoyo al sistema existente o su rechazo al tipo de cambio pretendido. La ideología es tal vez la variable que define mejor las diferencias entre percepciones y actitudes hacia los principales acontecimientos de la crisis política.
Cuando la gente respondió a si apoyaba la consulta que Zelaya pretendía realizar para medir el nivel de apoyo para una asamblea nacional constituyente que, supuestamente eliminaría la prohibición constitucional de la reelección, los de la izquierda mostraron más apoyo a las proposiciones de Zelaya que los de la derecha. La izquierda estuvo menos de acuerdo con la remoción de Zelaya y su exilio, que los de la derecha.
De manera similar, la ideología también fue el prisma a través del cual los hondureños consideraron quiénes entre los actores en la crisis política violaron la Constitución con sus acciones o decisiones. Cuando se les preguntó si Zelaya violó la Constitución, los de derecha estuvieron más inclinados a responder afirmativamente que los de la izquierda.
Cuando se les preguntó si Roberto Micheletti, el Ejército, el Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia habían violado la Constitución, los de la izquierda fueron quienes más respondieron que sí.
Lo mismo sucedió cuando a la gente se le preguntó sobre las opciones para ponerle fin de la crisis. Los de la izquierda estaban más a favor de la restitución de Zelaya, mientras que los de la derecha apoyaban la continuación del entonces presidente Micheletti.
Por otro lado, los del centro ideológico -incluyendo la centro derecha- apoyaban una tercería o un gabinete de reconciliación que tomara el poder hasta que el nuevo gobierno electo pudiera ser juramentado.
Determinantes
La ideología está significativa pero negativamente relacionada con la educación. Los hondureños con una educación secundaria son más propensos a reportar una menor puntuación en la escala ideológica, que la gente menos educada.
La puntuación de ideología aumenta entre aquellos con mayores estándares de educación, pero todavía por debajo de los niveles de aquellos con más baja formación.
Del mismo modo, los hondureños con ingresos más bajos también tienden a ser más derechistas que aquellos con mejores ingresos familiares.
En general, los hondureños con orígenes más humildes- con menor ingreso familiar y menor educación tienen más probabilidades de ser más derechistas que los que poseen un mejor estatus económico.
Por otra parte, los hondureños que residen en entornos más urbanos y los que piensan que su situación económica personal es buena o muy buena, son más propensos a reportar una mayor puntuación ideológica que los que viven en entornos menos urbanos o están menos satisfechos con sus ingresos personales.
Los hondureños que residen en la región norte -específicamente Islas de la Bahía- reportaron puntajes ideológicos significativamente más bajos que los que residen en Francisco Morazán, la región de referencia.
Comparación
Honduras es el país más conservador de todos los países de América Latina con una puntuación media de 6.7 puntos. Otros países en la derecha ideológica son Surinam, República Dominicana, Colombia y Panamá.
En el otro extremo del espectro ideológico está Uruguay, Argentina, El Salvador, Bolivia y Ecuador. Estos movimientos pueden tener una implicación muy importante para el sistema político de los países. Esto parece que fue un obstáculo insuperable para Zelaya y para la izquierda hondureña.
En otras palabras, el carácter conservador de la mayoría de los hondureño hicieron que el intento de Zelaya de mover al país hacia la izquierda estuviera destinado al fracaso.
Aunque la media de ideología personal no parece ser muy estable en el tiempo, en el caso de Honduras la crisis política de 2009 parece ser el principal responsable del cambio de la población hacia la derecha. Tal vez este cambio refleja una reafirmación de apoyo al sistema democrático, a pesar de sus imperfecciones o un rechazo a un cambio similar al experimentado por los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
No solo Honduras experimentó un considerable cambio ideológico. El cambio más notable hacia la derecha se da en
Venezuela. En el 2008 un 29 por ciento estaba en la izquierda y un 28% en la derecha.
En el 2010 un 22 por ciento era de izquierda y un 36 por ciento en la derecha. "Tal cambio puede ser un indicio de una mayor posibilidad de reveses para el gobierno de Hugo Chávez en futuras elecciones.
Presidentes populistas siempre atacan las constituciones
Durante la última década varios países de América Latina han elegido a presidentes populistas de izquierda, varios de ellos han tratado de extender su estadía en el poder a través de cambios en la Constitución de sus países.
Según algunos analistas, la proliferación de estos regímenes populistas es el resultado de dos factores: el aumento de las desigualdades de ingresos que resultaron del proceso de globalización y las políticas neoliberales, el segundo factor puede ser el fracaso de las instituciones democráticas en proveer mejores gobiernos, sobre todo para frenar la corrupción y la rampante delincuencia en la región.
También se enumeran otras razones como el aumento en la participación de las mayorías pobres, incluidas las poblaciones indígenas, o simplemente un cambio ideológico hacia la izquierda, como el resultado del desencanto de los votantes con años de gobierno centristas y derechistas que no han contribuido en mayor cosa a la solución de los problemas que afectan diariamente a las sociedades.