Honduras
El mal estado de las principales arterias de la capital de Honduras y el crecimiento desmedido del parque vehicular han rebasado la capacidad de la red vial, ocasionando que los capitalinos vivan a diario un infierno.
Aun cuando los combustibles han alcanzado un precio de más de 93 lempiras, uno de los más altos de la historia, los capitalinos siguen circulando en sus vehÃculos sin buscar mecanismos de ahorro de carburantes.
La red vial solo tiene capacidad de albergar a unos 200,000 vehÃculos, según las autoridades de la Dirección General de Tránsito (DNT); sin embargo, se estima que unos 600,000 automotores transitan por la ciudad, incluyendo unos 100,000 flotantes que ingresan por motivos de negocios.
Según el experto en viabilidad Rafael Espinoza, la capital no está apta para mantener tanta circulación de vehÃculos, por lo que las autoridades deben ponerle un freno a esta situación que representa un problema tanto de movilidad como de contaminación.
"Las autoridades DNT deben tomar las medidas correctivas pertinentes", aseguró Espinoza. El experto sostuvo que a este problema se suma la mala condición de gran parte de las arterias.
Esta conclusión es respaldada por las autoridades de la DNT, que sostienen que aunque trabajan de manera conjunta con la AlcaldÃa y la SecretarÃa de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi), en algunos sectores de la capital el principal impedimento para mejorar el tráfico es el mal estado de las calles.
Los sectores más álgidos en materia de tráfico se dan en el bulevar el bulevar Fuerzas Armadas, el Comunidad Económica Europea, el anillo periférico y el bulevar del Norte, entre puntos de conflicto.
En busca de soluciones
Según Geovani Serrano, subjefe de la DNT, el sistema vial está colapsado y los esfuerzos de su institución para mejorar la fluidez vehicular no son suficientes debido a la inexistencia de rutas alternas que ayuden a los conductores a llegar más rápido a sus destinos.
"Nuestros esfuerzos están orientados a mejorar los puntos de tráfico cuando alcanzan su tope con efectivos ubicados en las zonas conflictivas", afirmó. Según Serrano, de 6:30 a 8:30 de la mañana, solo en el anillo periférico se reporta una circulación de 50,000 vehÃculos.
Otro de los problemas que obstaculizan su labor es la falta de equipo en la Sección de Investigación de Accidentes (SIAT), lo que provoca que los agentes tarden horas para llegar al lugar del conflicto y agilizar la circulación.
"Los accidentes son uno de los principales problemas de viabilidad; los conductores no retiran sus vehÃculos hasta que llegan las unidades de SIAT, afectando a las personas que circulan por las vÃas donde ocurren estos hechos", indicó.
Además, el déficit de unas 10 patrullas y 25 motorizadas impide la solución expedita de los accidentes.
Aseguró que se están gestionando los recursos para lograr el óptimo equipamiento del SIAT.
Apuesta por el ahorro
Por su parte, Blas Ramos, titular de la Dirección General de Transporte (DGT), manifestó que el gobierno está seriamente comprometido con el ahorro energético, para lo cual desde su dependencia se han tomado algunas medidas.
"La habilitación de terceros carriles y la culminación de unos 1.5 kilómetros del anillo periférico son solo algunos de nuestros esfuerzos por contribuir al ahorro de carburantes" indicó.
El funcionario detalló que con la habilitación de nuevos carriles, desde la Texaco Nuevo Mundo hasta la colonia Satélite, se ha logrado una reducción de diez minutos en el paso por este sector.
"Antes habÃa una demora de 14 minutos, hoy solamente son cuatro minutos, lo que beneficia a una 35,000 conductores que circulan por la zona, disminuyendo el consumo de combustibles", afirmó.
El cambio en la hora de ingreso de los burócratas y la reducción del uso de aire acondicionado en algunas de las entidades públicas son otras medidas que, aseguró, forman parte de este compromiso. Asimismo, detalló que desde su dependencia se buscan las medidas necesarias para eficientar el transporte público, a tal grado que los ciudadanos se vean motivados a dejar sus vehÃculos en casa para hacer uso de este transporte.
Pero esta no es una opción para la mayorÃa los ciudadanos, quienes se quejan de malos tratos y temen exponerse a la delincuencia que campea tanto en buses como en taxis. "Dejar el carro en la casa y viajar en colectivo serÃa lo mejor, pero uno se expone a ser asaltado; a una amiga la secuestraron y anduvo todo el dÃa con el delincuente apuntándole un arma, asà no podemos vivir", dijo Alba Discua, vecina de la colonia San ángel.