Honduras
Una fuerza de tarea conformada por 600 hombres de la Policía y Fuerzas Armadas arribará hoy a la conflictiva zona del Bajo Aguán en un esfuerzo por poner paz y tranquilidad en la zona donde, a juzgar por los once muertos ocurridos en las últimas 24 horas, la vida no vale nada.
La operación, denominada Xatruch II, tiene como meta permanecer en el lugar, capturar a los responsables de las muertes, ejecutar un operativo de desarme y patrullar día y noche para evitar más derramamiento de sangre.
En la actualidad suman casi cuarenta los muertos en la zona del Bajo Aguán, desde diciembre de 2009, cuando los campesinos iniciaron la toma masiva de fincas. En su mayoría son campesinos y guardias de seguridad, estos últimos al servicio de los terratenientes Miguel Facussé, René Morales, Reinaldo Canales y Óscar Nájera.
El domingo, cuatro guardias de seguridad que laboraban para Facussé, murieron en el momento en que hacían el relevo en una finca que cuidaban, mientras un campesino murió en otra zona, asimismo se informó que una de las once personas que resultaron heridas en la emboscada, también falleció.
Ayer lunes se generó cierta confusión luego de que cinco personas empleadas de una empresa de pintura y rótulos que hacían un trabajo en la zona, fallecieron y se les vinculó con el conflicto del Aguán.
Sin embargo, fuentes policiales indicaron que estos empleados no tienen nada que ver con el movimiento campesino, que habían concluido su trabajo en la comunidad de La Brea, Sinaloa y al momento de ser atacados se trasladaban hacia Sabá a continuar con su trabajo.
Entre los fallecidos figuran tres hombres y dos mujeres, una de ellas fue identificada como Migdalia Sarmiento, que había pedido jalón al grupo, después de terminar su labor en una caseta que tenía en el interior de la oficina regional del Instituto Nacional Agrario (INA). El ministro de Seguridad, óscar álvarez, dijo en Casa de Gobierno que la situación en el Bajo Aguán todavía no se le ha ido de las manos a la autoridad.
Dijo que la orden del día será decomisar armas de guerra y poner a los responsables a la orden de los tribunales bajo cargos de tenencia ilegal de armas, que representa nueve años de prisión sin derecho a fianza, como lo establece la Ley de Tenencia y Portación de Armas.
La operación Xatruch II incluirá centros integrados formados por policías, jueces, fiscales, abogados defensores y fiscales de los derechos humanos, dijo álvarez. La presencia policial en el Bajo Aguán ahora es "para quedarse permanentemente", anunció el ministro de Seguridad.
¿Y los hechores?
Hasta ayer, nadie tenía argumentos de peso para responsabilizar a los hechores de las muertes recientes. Anteanoche, el viceministro de Seguridad, Armando Calidonio, dijo tener "información" de que las muertes son responsabilidad del Movimiento Campesino del Aguán (Muca), del Movimiento Auténtico Renovador Campesino (Marca) y de los campesinos que tienen tomada la finca Marañones.
Sin embargo, ayer, el ministro óscar álvarez no aludió a ninguno de estos grupos. Habló de "grupúsculos" que se dedican al robo de frutas y posiblemente vinculados al narcotráfico para crear zozobra e inestabilidad, ahuyentar a los inversionistas y comprar "a precio de gallo muerto" las fincas abandonadas.
"Son ciertos grupos o grupúsculos que dicen llamarse campesinos que desean obtener tierras de manera violenta. Son personas que están dedicadas a actos criminales para obtener supuestos beneficios y obtención de tierras". "Son criminales que solo llegan a las fincas a robarse las frutas para venderlas, a robarse equipo mecanizado para venderlo en el mercado negro y, supuestamente, pertenecientes al narcotráfico", dijo álvarez.
"Según la información preliminar, podrían querer agenciarse de tierras cuando los dueños de esas tierras, por estas presiones, decidieran abandonarlas, estas personas comprarán hasta a precio de gallo muerto y poder lavar activos y otro tipo de situaciones", expresó.