Honduras
A un ritmo acelerado está desapareciendo la zona de amortiguamiento entre este sector y la comunidad de CulmÃ, Olancho.
"Es impresionante cómo están arrasando con esta área", dijo el mayor de InfanterÃa José Marcelino Iraheta, quien dirigÃa un patrullaje de reconocimiento de la zona.En el área se experimenta un intenso acaparamiento de tierras, principalmente para la expansión ganadera, y en segundo lugar para la agrÃcola.
También se responsabiliza del desastre a depredadores ilegales y cooperativas que comercializan con la madera. Aquà la exquisita belleza natural rápidamente va desapareciendo.
Grandes extensiones de aquel bosque latifoliado perenne constituido por especies maderables como el laurel, el granadillo, el cedro, la caoba y el san juan hoy son grandes praderas donde pastan centenares de cabezas de ganado.
De aquellos riachuelos propios de un bosque tropical lluvioso, donde crecÃan las especies no maderables como la pacaya, el mimbre, el suyate y la pimienta solo quedan atolladeros en medio de un ambiente caliente y desesperante.
Legislación
Viendo que el patrimonio natural estaba en peligro por la colonización desordenada y la extensión agropecuaria, el 13 de julio de 1980 el gobierno hondureño emitió el decreto ley número 977 creando la Reserva del Hombre y la Biósfera del RÃo Plátano.
El 31 de octubre de 1997, con el fin de establecer las condiciones apropiadas para la protección efectiva del patrimonio étnico, cultural y natural, el Congreso Nacional emite el decreto 170-97 modificando los lÃmites de la reserva.
El legislativo decreta que la zonas de amortiguamiento se consideran como un área de usos especiales tendientes a asegurar el cumplimiento de los objetivos del parque y la reserva de la Biósfera y, por lo tanto, estará sujeta a tratamiento especial, no permitiéndose la formación de asentamientos humanos, excepto los ya existentes a la publicación del mencionado decreto, los cuales se regirán de acuerdo con reglamentación especial.
La población existente en esta zona estará sujeta a las limitaciones y restricciones que se determinen, según las normas y disposiciones para el uso de los diversos recursos existentes. Los propietarios, usufructuarios y derechohabientes, públicos y privados ubicados dentro de la zona de amortiguamiento, también estarán sujetos a las restricciones y obligaciones impuestas para el cumplimiento de los fines del decreto que se definirán en el Plan de Manejo y Reglamento de la Zona de Amortiguamiento y de la Zona Cultural.
En la zona de amortiguamiento no se limitará el tipo de propiedad, sino que solamente se restringirá su uso y los propietarios, usuarios y demás podrán realizar cualquier transacción siempre y cuando no contravengan lo dispuesto en el plan de manejo y los reglamentos, establece el decreto 170-97. A pesar de la normativa ambiental existente los gobiernos le han prestado muy poca atención al problema de la deforestación de esta zona.
Presión
La falta de aplicación de las leyes que protegen la reserva natural y la ausencia de las autoridades en la zona han creado un espacio que ha sido aprovechado por los ganaderos, los acaparadores y especuladores de oficio, asà como por los madereros ilegales, para acabar con este patrimonio de la humanidad.
En este sitio una manzana de bosque cuesta de dos a tres mil lempiras, y ya con pasto el valor es arriba de cinco mil lempiras.
José Mendoza es mencionado como uno de los ganaderos que más potreros ha hecho en esta zona. En sus pastizales normalmente se mueven más de 500 cabezas de ganado, según pobladores de este lugar, asà como de la comunidad de Mahor.
"Nosotros tenemos cuatro años de haber llegado a este lugar", dijo Zenaida Santos, quien tiene casa en la zona de amortiguamiento, a unos dos kilómetros de la frontera con la zona núcleo.
Uno de los trabajos más comunes que encuentran los hombres en este lugar es la apertura de potreros, contó.
Otro que vive en este sector es Fredy Ferrufino, quien aseguró tener más de 15 años de estar dedicado al pastoreo de ganado.
"Nadie nos sabe explicar la situación en que estamos con nuestras tierras", expresó mientras mostraba un mapeo que mandó a realizar, sobre los terrenos que él explota.
En este mismo lugar radica Justina Bueso, junto con su familia. Ella además de cuidar su ganado, también pastorea el de su madre, que vive en Yorito.
"Desde hace mucho tiempo dicen que van a sacar la gente que está en el núcleo. Nosotros estamos en la zona de amortiguamiento y también dice que nos van a expulsar. Si eso sucede no sabemos a dónde vamos a ir", lamentó.
EL HERALDO constató que el bosque del anillo que protege al núcleo también experimenta una deforestación acelerada, que de seguir al mismo ritmo, la floresta desaparecerá en muy pocos años.
Actualmente, ninguna autoridad tiene datos concretos de las hectáreas deforestadas anualmente en la zona de amortiguamiento de MusÃn.
Hasta hoy "el Instituto de Conservación Forestal (ICF) realiza un análisis multitemporal, usando fotografÃas satelitales recientes, para determinar los daños", informó un técnico de esta institución forestal.