Honduras
Hubo de todo. Peleas entre movimientos, insultos, señalamientos y hasta compra de votos.
Pese a eso, el ambiente electoral no provocó situaciones que lamentar en esta parte sur de Francisco Morazán.
EL HERALDO visitó además los municipios de Curarén y Alubarén, donde el ambiente fue más que tranquilo, salvo algunos electores que no podían identificar en qué urna debían votar o definitivamente no aparecían en los listados oficiales.
El común denominador en estas comunidades fue la constante afluencia de los electores, pese a la inconformidad que hay por los últimos gobiernos que han llevado las riendas del país.
Miles de electores
Las madres acudían con sus hijos en brazos, los ancianos apoyados en los hombros de sus parientes jóvenes o de los políticos que les pedían el voto.
Ni los impedimentos físicos evitaron que acudieran a las urnas. Aunque cabe mencionar que algunos tuvieron un interés monetario para movilizarse a las urnas.
Felícito Ilobares Pérez, ciudadano de Reitoca, contó que una corriente del partido Liberal estaba dando diez "pesos" para que los favorecieran con el voto.
Manuel Meza, alcalde de Reitoca, dijo que eso era una ayuda que históricamente se ha acostumbrado por parte de todos los partidos.
El edil lamentó también que representantes en las mesas electorales del Partido Liberal se estuvieran señalando por cometer situaciones irregulares y abusando de personas de tercera edad y de otras que no saben leer. A la mayoría de ellos se les decía que debían hacer el voto de forma pública.
En los tres municipios del sur de Francisco Morazán hay unos 30 mil habitantes, de los que más de 22 mil estaban aptos para ejercer el sufragio, según las informaciones que ofrecieron los ediles de esas localidades.