Honduras
Sin incidentes violentos que lamentar, se desarrolló ayer el proceso de elecciones internas a nivel nacional gracias al masivo desplazamiento de militares y policías, tanto en el área urbana, rural y en los ejes carreteros.
Apenas se reportaron escándalos protagonizados por personas en estado de ebriedad que violentaron la Ley Seca, por lo que la policía los requirió y los encerró en las celdas como medida preventiva.
En la seguridad del proceso electoral participaron unos 10,000 elementos de la Policía Nacional y 12,000 soldados de las Fuerzas Armadas, quienes fueron asignados en los distintos centros de votación, lo que permitió que los votantes ejercieran el sufragio en un ambiente tranquilo.
Patrullajes y retenes
Aparte del resguardo de las urnas de parte de efectivos del Ejército y de la Policía Nacional, el plan de seguridad comprendió fuertes patrullajes en barrios y colonias, así como en aldeas y caseríos.
Asimismo, se instalaron retenes en las salidas de las grandes ciudades, así como en los ejes carreteros con la participación de policías de ley y orden, el Comando de Operaciones Especiales (Cobra), la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de la Dirección General de Servicios Especiales de Investigación (DGSEI).
El jefe de la Policía Metropolitana 3 de la capital, comisionado René Flores Marcelino, aseguró que hasta la tarde no se habían reportado hechos lamentables y que todo se desarrollaba en un ambiente seguro. Confirmó que ejecutaron operativos para garantizar el cumplimiento de la Ley Seca y que como resultado, se había capturado a 10 individuos en estado de ebriedad.