Honduras
Una fresca mañana acompañó a los primeros electores de los municipios de Talanga, Campamento y Guaymaca. En su mayoría campesinos que no esperaron a que los rayos del sol invadieran sus casas para salir a ejercer su derecho al voto.
Los activistas comenzaron a primera hora la intensa labor de llevar a sus vecinos hasta la puerta de los centros habilitados para realizar el sufragio.
En el interior de las aulas escolares permanecían listas las urnas, las cajas fuertes que al llegar la noche explotarían para dar a conocer a los candidatos que buscarán llegar al poder en las elecciones generales del próximo año.
El padrón electoral del municipio de Campamento enlistaba a unos 12 mil electores, de los cuales más del 30 por ciento, según los miembros de la comisión electoral, se negarían a acudir a las urnas.
En el municipio de Guaymaca, aunque se percibía mayor actividad en el casco urbano, la abstinencia, de acuerdo a los observadores, sería del 65 por ciento. En total, según estimaciones, solo llegarían a las urnas unas seis mil personas, las que serían atendidas en 40 centros de votación instalados en 19 aldeas y caceríos.
Irregularidades
En los municipios de Guaymaca y Campamento los atrasos al momento de empezar el sufragio fueron en su mayoría administrativos, pues hizo falta tinta en algunas aldeas.
En el municipio de Talanga, las irregularidades denunciadas por los miembros de la comisión electoral llegaron en un principio desde la capital para los representantes de los movimientos nacionalistas, ya que fueron nombrados de forma directa sin someterlo a sorteo entre los integrantes.
Otra de las denuncias fue el trafico de credenciales y la retención de identidades.