Honduras
El ambiente se ha pintado de rojo, azul, verde, naranja y amarillo en el país.
La fiesta electoral alcanzó su máxima intensidad en el inicio de la cuenta regresiva para que más de cuatro millones de hondureños salgan a las urnas a votar.
En las calles el entusiasmo, la alegría y el optimismo se volvió mayor de cara a las elecciones generales en las que los cinco partidos políticos legalmente constituidos en el país competirán en la búsqueda de la presidencia de la República, alcaldías y diputaciones para el Congreso Nacional (CN).
El ambiente se tornó ayer más que colorido ante la cantidad de activistas y dirigentes políticos que se volcaron a trabajar día y noche en la obtención de votos valiéndose de todas las estrategias posibles.
La música, los bailes, las banderas, los afiches, las camisetas y gorras fueron parte de esa gran fiesta electoral que disfrutaron miles de hondureños aún en contra de algunos que han pretendido impedir el proceso eleccionario. "La verdad es que estamos viviendo una fiesta cívica que nos llena de mucho entusiasmo y esperamos que la gente responda saliendo a votar masivamente, no importa por quién, pero que lo haga", sostuvo Enrique Rodríguez, activista político.
Fiesta
La capital en las últimas semanas ha lucido alegre y encendida pese a los actos de violencia e intimidatorios cometidos por seguidores zelayistas que se oponen al proceso democrático. Las diferentes calles, avenidas y bulevares de la ciudad lucen repletos de banderas y afiches de los diferentes partidos políticos. En las esquinas y en todos los barrios y colonias funcionan miles de centros de información que han montado activistas, dirigentes y aspirantes a cargos de elección popular para informar a los electores sobre su centro de votación.
Las sedes de los partidos Nacional, Liberal, Democracia Cristiana, Pinu y Unificación Democrática se convirtieron en cuarteles generales en donde a diario se concentran miles de activistas que definen los últimos detalles de cara a la contienda electoral.
Los candidatos colman sus agendas de entrevistas con corresponsales de prensa internacional. Para los comunicadores locales, la posibilidad de lograr una entrevista es prácticamente nula.
En los barrios y colonias los votantes esperan con ansias que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dé el banderillazo inicial. Cada centro de votación es custodiado por elementos del Ejército y Policía Nacional.
Las instrucciones son precisas: cuidar cada urna, cada voto. "La verdad es que las campañas políticas siempre son intensas y costosas para los partidos políticos, pero aquí lo importante es que el pueblo hondureño tenga la oportunidad de elegir a sus nuevas autoridades el domingo", manifestó Áfrico Madrid, vicepresidente del Partido Nacional. La fiebre política es tal que instituciones como el Partido Nacional han abierto tiendas de venta de camisas, vasos, llaveros, banderas, gorras y hasta sombrillas que identifican al candidato y al mismo partido.
El Partido Liberal tampoco se ha quedado atrás. En la sede de esta institución política los activistas pueden adquirir todo tipo de implementos para identificarse en las calles y ponerle color a la fiesta electoral.
Ambiente
El ambiente electoral también vivió ante la cantidad de vehículos que circulaban por la ciudad a todas horas del día portando banderas y afiches de candidatos a diputados, alcaldes y a la Presidencia.
La efervescencia política se intensificó más tras la llegada al país, en las últimas horas, de centenares de observadores electorales de diferentes partes del mundo.
Y es tal el interés, que los representantes de medios de comunicación han llegado de decenas de países, hasta de algunos que muchos desconocían. Los llamados de última hora a votar, por parte de miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y los aspirantes a cargos de elección popular, también han intensificado la fiebre política que invade desde al más pequeño hasta el más anciano.
"El entusiasmo es desbordante entre los miembros de la Democracia Cristiana. Sin duda alguna que vamos a demostrar al mundo entero que en Honduras queremos vivir en paz y democracia. Esta es una oportunidad para que todos los hondureños acudamos a las urnas a votar", dijo Lucas Aguilera, presidente de la Democracia Cristiana (DC).
Según datos del Tribunal Supremo Electoral, son alrededor de 4.6 millones los hondureños llamados a votar mañana en las elecciones generales a realizarse en todo país.
Para este efecto se han habilitado alrededor de 5,300 centros educativos que servirán como centros de votación para que la población pueda ejercer el sufragio y elegir a sus nuevas autoridades.