Honduras
Las evaluaciones de los observadores internacionales previo a celebrarse las elecciones, revelan un compromiso por fortalecer la democracia.
Esa es la conclusión a la que han llegado Armando Calderón Sol y Jorge Quiroga, ex presidentes de El Salvador y de Bolivia, respectivamente.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) invitó a 300 monitores internacionales de unos 30 países del mundo que respaldarán el proceso.
El 75 por ciento de ellos arribó al país el pasado viernes. Ayer llegó el último contingente que restaba por venir. Ellos se distribuirán por todo el territorio nacional.
Casi por unanimidad los observadores han lamentado la no presencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), que a pesar de haber sido garante de la firma del pacto Tegucigalpa/San José, pretende desconocer las elecciones.
Ese acuerdo, firmado por el ex presidente Manuel Zelaya y por el mandatario Roberto Micheletti, obliga a las partes (y por tanto a la comunidad internacional) a reconocer el proceso electoral.
Llamado general
Martha Batres, miembro de la juventud del Alianza Republicana Nacionalista (Arena) de El Salvador, considera que "esta es una fiesta democrática... espero que se lleve a cabo todo de una forma ordenada sin mayores altercados y que todos acudan a las urnas".
Arena envió a diez miembros de su partido para observar el proceso.
"Los jóvenes son importantes en cualquier proceso, hay que demostrar el poder que tiene la juventud imponiendo la pauta de quiénes queremos que nos gobiernen", aconsejó.
El ex presidente salvadoreño, Calderón Sol, consideró que la presencia de observadores legitimará el proceso.
"Vamos a tener una fiesta cívica, si hay una masiva afluencia de electores... todo mundo ha hablado internacionalmente, la OEA, fundaciones, países, pero el que tiene que hablar (hoy domingo) es el pueblo hondureño", dijo.
A juicio de este ex mandatario los gobiernos deberán aceptar los resultados "porque es la voluntad popular y no hay otra forma en la que ellos pueden actuar", argumentó.
Lo que sigue
El criterio de este político le hace creer que no llevará mucho tiempo para que la comunidad internacional reconozca a las autoridades electas.
Actualmente países como Estados Unidos, Perú, Panamá y Costa Rica, han expresado su reconocimiento a las elecciones.
"Es importante explicar el proceso y contar la verdad de lo ocurrido y se den cuenta que es la institucionalidad de Honduras la que ha operado y la que ha salvado la democracia, creo que en esa medida Honduras ganará el reconocimiento", analizó.
Calderón Sol recordó que en la década de los 80 su país atravesó una crisis política por la guerra civil en la que los salvadoreños debían evadir balas para poder acudir a las urnas, "en ese entonces se impuso el pueblo salvadoreño... lo mismo debe hacer el pueblo hondureño".
A El Salvador "no lo atemorizó nada ni nadie", y el pueblo superó eso, no se quedó en sus casas, fue a votar.
Por otro lado, el ex presidente Quiroga de Bolivia, expresó que su deseo es que "sean unas elecciones concurridas".
"La democracia y el voto deben derrotar el miedo y la polarización, con una participación del pueblo hondureño, con transparencia, con paz y tranquilidad electoral, es lo que más deseamos", dijo.
Nacionales listos
Por otro lado, más de tres mil observadores nacionales estarán acuerpando el proceso.
El Comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, declaró que como observadores nacionales tienen un equipo entrenado y que estarán acompañando al pueblo desde la instalación de las Mesas Electorales Receptoras hasta su cierre.
El defensor de los derechos humanos puso a disposición de la población el número telefónico 800- 220-00-07, a la que pueden recurrir los hondureños, llamando desde un teléfono fijo, para denunciar cualquier irregularidad en los comicios más importantes de la historia democrática hondureña.