Honduras
Está quedando solo. El poder de convocatoria es ínfimo y ahora hasta sus ministros le dan la espalda.
El presidente Manuel Zelaya programó una masiva movilización para sustraer de las bodegas de las Fuerza Aérea Hondureña (FAH) las urnas que piensa usar en la ilegal encuesta de opinión del 28 de junio, pero el apoyo fue escaso.
Lo programado era que, como mínimo, participaran unas 30 mil personas, sin embargo apenas unas 1,500 atendieron el llamado. A pesar de que fue el mismo Zelaya quien los convocó la noche del miércoles.
Lo más crítico es que una gran cantidad de estas personas eran empleados públicos que fueron obligados a estar presentes en la manifestación y a usar camisas alusivas a la cuarta urna, así como miembros de organizaciones populares aliadas al Ejecutivo.
Desafiante
En un discurso que dio al medio día, en Casa de Gobierno ante la poca concurrencia, se mostró desafiante de la justicia, al asegurar que el Poder Judicial no puede obligarlo a restituir al jefe del Estado Mayor Conjunto, Romeo Vásquez, como se determinó al aceptarse un recurso de amparo con suspensión del acto reclamado, es decir, contra el despido del militar.
Zelaya removió de su cargo a Vásquez porque este se negó a cumplir la orden de cuidar el proceso de la encuesta de opinión, pues el Juzgado de lo Contencioso Administrativo ordenó que se dejara en suspenso toda actividad relacionada a ese proceso.
No obstante, Zelaya dijo que con est
a decisión del Poder Judicial, se está desconociendo que él es el comandante general de las Fuerzas Armadas.
En un lapso de reflexión dijo que llamaba al Vásquez a “conversar” para estudiar el caso de su separación. Pero también acusó a los militares de rebelársele:
“Alerta, países del mundo, se están revelando de nuevo los ejércitos en contra del poder civil, del pueblo y de la democracia hondureña”. Pero de ese discurso virulento pasó a una conducta casi sumisa cuando llegó, en medio de la lluvia y en compañía de la pequeña turba a la Fuerza Aérea Hondureña a recoger las urnas.
No se cansó de dar gracias al comandante de las FAH, Luis Prince, porque el general le hizo el saludo y le dijo que él era el comandante de las Fuerzas Armadas.
Prince renunció junto al jefe del Ejército, Miguel García y el de la Fuerza Naval, Juan Pablo Rodríguez, en solidaridad con Romeo Vásquez Velásquez la noche en que este fue separado del cargo de manera ilegal, según lo reconoció la CSJ.
Manuel Zelaya llegó en uno de los buses que transportó a sus seguidores junto a la canciller Patricia Rodas. Fue notoria la escasa presencia de los ministros.
El secretario de Industria y Comercio, Fredys Cerrato, y la ministra del Cocith, Miriam Mejía, fueron otros ministro, además de Rodas, que lo siguieron hasta la FAH.
El resto eran servidores de mediana categoría como la gerente de la ENEE, Rixi Moncada y el comisionado de Conatel, Raúl Valladares.
Irregularidad
Zelaya cometió un delito al irrumpir el la FAH y llevarse las urnas, pues este material había sido dejado en depósito por la Fiscalía en las bodegas de ese cuerpo castrense. Las urnas fueron llevadas en camiones.
“Me dijo el general Prince que me reconocía como jefe de las FF AA y que si quería las urnas que me las podía llevar”, aseguro el Presidente.
El ex jefe de Estado Mayor dio la orden para que se le dieran las urnas, indicó. Pero Zelaya sigue sin el poder suficiente para obligar a las Fuerzas Armadas a que trasladen las urnas a nivel nacional para la encuesta.
“El general Prince dijo que no podían usar los carros de las Fuerzas Armadas porque había un impedimento de un juez”.
Desesperado, porque no tendrá el apoyo de los militares, indicó que el traslado de las urnas estará a cargo de “voluntarios”, aunque no aclaró si se usarán vehículos del Estado o se usará el dinero del erario para alquilar automotores.
Indicó que la Policía Nacional brindará seguridad a la justa.
En la encuesta se piensa preguntar a la gente si quiere que en las elecciones nacionales de noviembre se instale una cuarta en la que se vote si se convoca a una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Constitución.
Zelaya indicó que fueron sacadas de las bodegas unas 11 mil urnas que este día serán llevadas a distintos municipios y que el sábado se repartirán en barrios y colonias.
Aunque la movilización era pacífica, los manifestantes reflejaron la intolerancia del gobierno pues quisieron agredir a dos periodistas de TN5 por la postura crítica que el noticiario ha hecho del proceso.
Solo
Una vez sacadas las urnas, el gobernante se dirigió a Casa Presidencial en donde se había colocado una tarima en el parqueo porque se suponía que el sitio iba a estar abarrotado.
Sin embargo, para decepción de Zelaya, el número de simpatizantes era más reducido que en horas del mediodía, por lo que tuvo que dirigir sus palabras en las gradas de Casa de Gobierno.
“El golpe de Estado ya esta dado”, dijo temeroso en sus palabras iniciales.
En ese escenario, retó al presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti que midan fuerzas de popularidad para que la gente decida quién quiere que se vaya del cargo.
Y luego fue más allá porque ante la posibilidad de que el Congreso Nacional practique un antejuicio para investigar sus actuaciones y se le suspenda mientras se realiza.
Amenazó con emitir un decreto para inhabilitar a Roberto Micheletti.
“Ya le dije a Enrique Flores (ministro de la Presidencia) que mañana emita un decreto y lo publicamos en el diario oficial La Gaceta, para inhabilitar a Micheletti, porque el Congreso no me puede inhabilitar a mí”.
“Quieren destituir al Presidente, eso es arbitrario, es totalmente improcedente. ¿Qué te pasa Roberto (Micheletti)? “A mí me eligió el pueblo y no el Congreso, ¿por qué me vas a inhabilitar vos, un pinche diputado de segunda que salistes en ese puesto por mí, porque te di espacio en mi corriente política, toma té de valeriana para que te calmés”, expresó.
“Están silbando en la loma en el Congreso con esa iniciativa, agarren sus mociones y engavétenlas, así como me tienen engavetadas varias leyes.
Andan más perdidos que el hijo de Límbert. Imagínense, un candoroso señor, electo en una elección de segundo grado me quiere inhabilitar… Roberto, te la estás fumando verde, hermano, ¿qué te pasa?”.
El gobernante dio gracias a la turba porque aseguró que “sin ustedes a mí ya me hubiesen dado golpe de Estado”.
Mientras, el presidente de Venezuela amenazó con intervenir en este asunto interno de Honduras al ofrecer ayuda a Manuel Zelaya. Chávez criticó a la cadena CNN por dar prioridad en sus espacios a la muerte de Michael Jackson y minimizar la crisis nacional.