Honduras
Honduras amaneció en completa normalidad, las empresas que conforman la economía nacional están funcionando, los niños y jóvenes ya están en sus centros de estudio, los militares por el momento están acuartelados, mientras la policía mantiene el orden cotidiano.
La situación vuelve a la tranquilidad después de cuatro días de tensión, provocadas por la determinación del ex presidente Manuel Zelaya Rosales de llevar a cabo una encuesta que había sido declara ilegal por los tribunales de justicia.
La situación explotó, el pasado miércoles, luego que Zelaya separara al general Romeo Vásquez Velásquez, jefe del Estado Mayor Conjunto, por desobedecer una orden ilegal.
La crisis se precipitó ayer por la actitud obstinada del ex presidente de llevar a cabo la consulta, aprobada en un decreto ejecutivo que discretamente llamaba a la conformación de una Asamblea Constituyente.
A pesar de los últimos acontecimientos, la normalidad ha vuelto al país. Mientras todo el aparato estatal opera normalmente, el nuevo presidente Roberto Micheletti se apresta a tomar una serie de decisiones para atender los problemas que vive el pueblo hondureño producto de la gripe AH1N1, del terremoto y de la inseguridad, una preocupación de toda la ciudadanía.
Por otro lado la Cancillería, bajo la dirección del nuevo titular Enrique Ortez Colíndres prepara una ofensiva internacional para explicarle al mundo que lo sucedido en Honduras no es más que una muestra del fortalecimiento del proceso democrático.