Honduras
Protegido por una raquítica caravana, el depuesto presidente Manuel Zelaya hizo un corto e “imprudente” ingreso al territorio hondureño por Las Manos, sector fronterizo con Nicaragua.
La actuación de Zelaya fue condenada por Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA), que advirtieron que su retorno podría detonar hechos sangrientos y le recomendaron aceptar el plan de reconciliación propuesto por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias.
Ataviado con un fino chaleco de cuero, un costoso sobrero y botas y a bordo de un lujoso Jeep Wrangler descapotable, a las 2:25 de la tarde de ayer, Zelaya puso pie en suelo nacional, 27 días después de haber sido sustituido en el cargo y expulsado del país por cometer traición a la patria al buscar disolver los poderes del Estado.
Unos 28 minutos luego de su incursión, Zelaya volvió a Nicaragua, librándose de ser capturado por autoridades policiales que tenían instrucciones de cumplir una orden de aprehensión por abuso de poder y traición a la patria.
Anoche se supo que durmió en Ocotal, Nueva Segovia.
Su retirada decepcionó a centenares de seguidores que desafiaron el toque de queda que el gobierno decretó en la frontera, para llegar, muchos de ellos descalzos, a recibirlo en el puesto Las Manos, reportó ayer la agencia AFP.
Entre la espera que hizo en el lado nicaragüense, el momento que estuvo en Honduras y su vuelta a la zona nica, Zelaya permaneció unas dos horas en ese sector de Las Manos.
El ex gobernante manejó desde Estelí. Se bajó del Jeep a pocos metros de la línea fronteriza junto a una reducida cantidad de personas que lo acompañaron en su periplo.
Esperaba ver una multitud vitoreando su regreso cual hijo prodigo, pero la convocatoria no fue la deseada.
Algunos seguidores formaron un cordón humano alrededor de Zelaya, incluyendo Patricia Rodas, para ayudarlo a cruzar la frontera.
Después hicieron una valla, mientras Zelaya hacia ademanes para que se abriera más el paso, amenazaba con empezar el camino hacia el país, pero luego se arrepentía.
Todo parecía una estrategia planificada por Chávez, tal y como ocurrió el pasado 5 de julio en que Zelaya supuestamente surcó cielo hondureño en un avión venezolano. Agencias de prensa internacional informaron que Chávez no asistió a la reunión de Mercosur por “monitorear” el ingreso de Zelaya a Honduras.
Minutos antes, Zelaya conversó en una transmisión radial con su esposa, Xiomara Castro, quien le dijo: “quiero decirte que te amo... la fuerza que tienes la tenemos nosotros también”.
El Congreso Nacional (CN) sustituyó el 28 de junio a Zelaya por convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para aprobar la reelección y modificar la forma de gobierno.
El proceso aplicado fue la sustitución constitucional y su sitio fue ocupado por Roberto Micheletti, hasta ese día jefe del Legislativo.
“Mel” entró
Manuel Zelaya levantó la cadena que divide Honduras y Nicaragua para entrar al país, la gente gritaba, mientras la tensión se hacía más grande ante la posibilidad de que se le diera captura.
Una vez en tierra hondureña, un nervioso Zelaya pidió a un oficial militar que deseaba hablar con el jefe de Estado Mayor Conjunto, Romeo Vásquez, para que le ayudara a volver a la capital y retomar el poder.
“Comuníqueme con el alto mando”, le pidió Zelaya al coronel al frente de las tropas destacadas en la frontera de Las Manos.
Zelaya contó que le dio “la mano” al militar y le dijo que quería hablar con Romeo Vásquez, el general jefe del Estado Mayor del Ejército que lo depuso. El objetivo es “decirle que yo estoy aquí, que quiero comunicarme con él para decirle que vuelva la paz a la familia hondureña”, relató.
Según Zelaya, el militar le dijo: “Nosotros no tenemos nada contra usted”.
El militar hizo retroceder a sus soldados unos 25 metros para evitar confrontaciones. Zelaya quedó esperando en vano a seguidores que estaban en la ciudad de El Paraíso, pero que no llegaron porque iniciaron una bronca al agredir a policías y soldados.
El saldo fue dos personas heridas y muchos que pasaron aprietos por las bombas lacrimógenas lanzadas por la autoridad.
El ex gobernante fue visto hablar reiteradamente por celular, y en una comunicación parecía hablar con un familiar.
“Ya pasaron un retén, cuántos vienen, les faltan 7 retenes más para llegar”, hablaba Zelaya. Al derrocado no le quedó más que regresar a Nicaragua, el refugio donde planifica su retorno.
“Estoy seguro de que será difícil gobernar, pero esto lo hago para que el país tenga paz”, indicó.
En la zona también fue visto el ex ministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza, quien tiene orden de captura por ordenar el retiro ilegal de 40 millones del lempiras del BCH para el proyecto de la cuarta urna.
Se prevé que Zelaya se desplace el martes a una cita con el Departamento de Estado de EE UU.
Este hecho ayudó a pensar que el supuesto retorno de Zelaya era parte de una show montado, ya que desde el mismo Departamento de Estado se informó de la reunión del martes.
La propuesta
Óscar Arias, el presidente costarricense, presentó el jueves el denominado “Acuerdo de San José” para terminar con la crisis política nacional, iniciativa que incluye la restitución de Zelaya a un gobierno de coalición.
Pero el ex presidente rechazó ese proyecto, lo declaró fracasado y aseguró que las negociaciones con el gobierno de Micheletti estaban rotas.
La administración de Micheletti, por el contrario, contestó que se llevaría ese propuesta y que la presentaría al CN, a la Corte Suprema y la Tribunal Supremo Electoral para que decidan si aceptan tratos como la aplicación de una amnistía política, el retorno de Zelaya al poder y el adelantamiento de las elecciones nacionales.
Otro que deploró la arriesgada acción del Zelaya fue el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien dijo que deseaba el retorno del ex presidente, pero no de esa manera.
A este rechazo mundial se sumó anoche el presidente Oscar Arias, quien destacó que por fortuna la visita fue corta.
“Gracias a Dios fue una visita corta y no tuvo consecuencias que tengamos que lamentar, pero ése no es el camino para la reconciliación del pueblo hondureño”, declaró Arias.
* Obstinado: La comunidad internacional le pide a Zelaya que firme “Acuerdo de San José”, pero el ex presidente presta oídos sordos a esas recomendaciones.
Para Chávez, “Mel” vale más muerto: Sevilla
El ministro de Defensa, Adolfo Lionel Sevilla, aseguró que “para el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el ex gobernante Manuel Zelaya vale más muerto que vivo, es duro decirlo, pero así es”.
El funcionario reveló que esta información le vino de fuentes de inteligencia, por lo que insistió en el no ingreso de Zelaya a Honduras.
Dijo que Zelaya es un hombre bueno y una persona de buen corazón y de buenas intenciones para su población, pero lamentablemente se dejó manipular del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por lo que le reiteró que se abstenga de ingresar al país en estos momentos.
“‘Mel’ Zelaya es un hombre muy bueno y yo estoy consciente de que es una persona de buen corazón, que se preocupó y tuvo intenciones muy buenas para su población, pero lamentablemente entró en combinaciones con gente que tiene otros objetivos y que es de otros países, como lo ha dicho abiertamente Chávez”.
Sevilla ratificó que cuando el ex presidente entre al país tiene que ser apresado, pero que él sabe que contará con toda la protección que le dé el sistema jurídico nacional para que sea juzgado imparcialmente.
Asimismo, remarcó que no hay división en las Fuerza Armadas y que todas sus actuaciones en esta crisis han sido y siguen siendo apegadas a la Constitución de la República y las demás leyes.
Gobierno responsabiliza a Chávez y a Ortega
“El gobierno de la República responsabiliza al señor Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, al señor Daniel Ortega, presidente de la República de Nicaragua y al señor Zelaya Rosales por el irrespeto a la vida humana y por las consecuencias que puedan derivarse de sus acciones de fuerza”.
En estos términos se pronunció el gobierno a través de un comunicado de la Cancillería, dado a conocer por la vicecanciller Marta Lorena Alvarado, luego de que el depuesto presidente Manuel Zelaya intentara ingresar al país por el puesto fronterizo de Las Manos, colindante con Nicaragua.
El comunicado del gobierno dice que Zelaya “promueve la subversión, el baño de sangre y tropas extranjeras para mancillar la soberanía del país”.
Zelaya “ha desatendido el llamado de las instancias internacionales como el Departamento de Estado de los Estados Unidos, de otros gobiernos de América y del mundo que favorecen una solución pacífica a la situación política de Honduras, y en su lugar promueve la subversión, el baño de sangre y tropas extranjeras para mancillar la soberanía nacional”, dijo la cancillería.
La canciller Alvarado hizo un llamado a la Cruz Roja internacional para que se presente a Honduras para constatar las acciones que se tomarán para garantizar la seguridad de Zelaya una vez que éste sea capturado al ingresar al país.