Honduras
Sumamente preocupada se encuentra la comunidad hondureña en Estados Unidos ante la crisis política que afecta al país, tras la destitución de Manuel Zelaya Rosales de la presidencia de la República.
Tanto líderes de la comunidad catracha en aquel país, así como senadores, han hecho un llamado a las autoridades de la Casa Blanca para que eviten imponer sanciones a Honduras, pues los más afectados serán los pobres.
Según lo publicó Lasamericas.com, la Unidad Hondureña, con sede en Miami, envió una carta al presidente Barack Obama, mediante la cual solicita que las sanciones deben evitarse mientras se negocia una solución pacífica a la crisis, la cual se lleva a cabo en Costa Rica.
“Acciones contra Honduras serían sentidas más por la población, en especial la gente de menos recursos, que por el Gobierno interino, y podrían propiciar una oleada inmigratoria hacia Estados Unidos”, advirtió José Lagos, presidente de esa organización.
De producirse un éxodo, agregó, “esto presionaría nuestras fronteras tal y como hemos visto en otras situaciones de emergencia”.
En esta misma nota, se expresó total apoyo a la negociación que se lleva a cabo entre el presidente depuesto Manuel Zelaya y el nuevo presidente Roberto Micheletti.
“De manera amable, instamos y pedimos que mientras la negociación está en proceso, enviemos un mensaje y una señal de apoyo a estos esfuerzos sin la imposición de sanciones contra Honduras porque afectarán más a los ciudadanos que al Gobierno interino”, reiteró el activista.
Ileana Ros-Lehtinen
Poer otra parte, la representante federal Ileana Ros-Lehtinen envió una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, urgiendo al Departamento de Estado a restaurar cualquier ayuda a Honduras que ya se haya suspendido y a reconsiderar la situación en el país antes de tomar más decisiones en cuanto a fondos destinados a ayudar al país.
“Es crucial que Estados Unidos evite acciones prematuras que afectarían la capacidad del gobierno de Honduras para ofrecer seguridad, estabilidad y protecciones democráticas al pueblo hondureño y, más importante, que pudieran socavar las prioridades e intereses de los EEUU en el país y en la región.”
Uno de los párrafos de la carta da una cuidadosa explicación sobre los artículos de la Constitución de Honduras que fueron violados por el ex presidente Zelaya, específicamente los 239, 373 y 374, en su esfuerzo por celebrar un referéndum para cambiar la constitución lo que le permitiría la reelección.
Añade Ros-Lehtinen que “tomando estas acciones en consideración, parece que lo que ocurrió el 28 de junio fue un proceso legal en respuesta a las repetidas violaciones constitucionales del Sr. Zelaya…”
Para terminar, Ros-Lehtinen explica que negarle la ayuda estadounidense a Honduras lo único que hará será legitimar las acciones de Zelaya al mismo tiempo que socavar las instituciones democráticas de Honduras y el estado de derecho, agregando que esto aislaría más a los EEUU del pueblo hondureño y de la abrumadora mayoría de la sociedad civil en Honduras.