Honduras
“Páramo de abundante agua” es la definición en lengua lenca de esta ciudad. Ayer no fue un páramo, fue un mar que hizo correr a sus pobladores para no morir ahogados.
El río Humuya se desbordó como desde hace varios años no lo hacía, a consecuencia de las fuertes lluvias.
Esto generó que decenas de casas se inundaran, se perdiera ganado y la gente tratara de encontrar un albergue, un refugio para pasar la noche y luego buscar su vivienda en la mañana, si acaso quedara algo del inmueble.
La oportuna intervención de los militares de la base de Palmerola permitió una evacuación más expedita.
Zonas de Comayagua se convirtieron en una tétrica versión de Venecia, con calles llenas de agua color café y con aroma a desgracia.