Honduras
La calma parece regresar a los municipios de Villanueva, Pimienta y Potrerillos.
Los primeros rayos del sol de ayer generaron esperanzas en los afectados, quienes esperan que el nivel de las aguas del rÃo Ulúa baje para regresar a sus casas.
Muchas viviendas continúan anegadas. La mayor parte de los afectados en estos tres municipios se encuentran alojados en los albergues temporales que han sido habilitados.
Hasta ayer comenzaron a llegar las primeras ayudas y las autoridades municipales se organizaban para dar alimento y vestuario a damnificados.
La escuela Minerva en Potrerillos, Cortés, acoge a 89 familias. Aquà hombres, mujeres y niños están esperando que las lluvias terminen para poder regresar a sus casas.
“En dos ocasiones mi casa se ha llenado de agua. Yo perdà mis cositas porque el agua me dañó colchones, aparatos y ropa. No tomamos las precauciones y cuando acordamos el agua nos llegó de sorpresaâ€, manifestó José Luis López, uno de los afectados.
Algunos vecinos se transportan en canoa para ir a supervisar sus casas ante el temor de que amigos de lo ajeno penetren y roben lo poco que les ha quedando.
Otros en cambio se lanzan a la pesca intentando invertir el tiempo para olvidar su dolor.
Digna Emérita Corea, de la Comisión de Transparencia en Potrerillos, visitaba el albergue de la escuela para asegurarse de que a las 89 familias les llegaban los alimentos.
“Las ayudas han estado llegando, la SecretarÃa de Salud ha mantenido las brigadas por el brote de enfermedades en la piel; pero falta apoyo y mucha gente quiere regresar a sus viviendasâ€, comentó.
Pimienta
Unas 235 familias reciben atención de las autoridades ante la emergencia presentada por el fenómeno climático.
Sectores como La LÃnea, El Tanque, La Bomba y Barrio Abajo de Santiago son los que más daños presentaron ante la llegada de las aguas del rÃo Ulúa que anegaron las viviendas.
Ayer los alcaldes sostuvieron una reunión con el ministro del Fhis para obtener respuestas del Gobierno central.
El PMA realizó la primera entrega de raciones alimenticias a una buena parte de los damnificados del sector de la LÃnea.
“No estamos haciendo entrega con matiz polÃtico, estamos atendiendo a los que necesitan nuestro apoyo. Tenemos más de 200 familias que esperan respuestasâ€, manifestó el alcalde Raúl Ugarte.
Villanueva
En la escuela Francisco Morazán de la comunidad de El Milagro, se ubicaban 722 damnificados, cada uno con la esperanza de regresar pronto a su casa.
Algunos lograron recuperar sus pertenencias, otros en cambio tienen que comenzar de nuevo.
Las aguas que inundaron sus casas no les dieron tregua, por lo que esperan ayuda para recuperarse.
“La Municipalidad ha estado pendiente de la alimentación de todos los perjudicados. Desde las cinco de la mañana el refugio recibió a todos los afectados, hay muchos niños y mujeres. A algunos el temporal los agarró durmiendo, a otros les dio tiempo para evacuar. Gracias a Dios no tenemos tragedias que lamentar†manifestó Santos Campos.
La zonas más afectadas son El Milagro, Brisas del Milagro, Montecarmelo, Guaruma, kilómetro 71, 86 y La Valle.
Se necesitan colchonetas, alimentos, pañales y ropa, especialmente para niños.
Muchas personas se solidarizaron con los damnificados de esta zona.
En La Lima la situación es similar al resto del departamento. Miles están viviendo en champas de plástico y cartón a orillas del bulevar que conduce a San Pedro Sula.