Honduras
Los pobladores miraban lo que parecía una escena de una película sobre el fin del mundo.
Un gigantesco deslave de tres kilómetros y medio por 100 metros de ancho dejó atónitos a quienes circulaban por la calle de tierra en la línea divisoria entre los departamentos de La Paz y Comayagua.
Algunos testigos del fenómeno aseguraron haber visto un río de tierra que arrastraba todo lo que encontraba a su paso.
La magnitud del desastre es tal que por la franja de 100 metros de ancho es imposible transitar a pie, en bestia y mucho menos en vehículo.
El nerviosismo se ha apoderado de las poblaciones cafetaleras de San Rafael y La Paz Comayagua.
Además de comunidades como Tepanguare, El Playón, Kelepa y Buenas Noches.
Se estima que más de 7,000 habitantes que se dedican a la caficultura han quedado con el fruto de sus cosechas sin poderlo trasladar al mercado.
Pero lo más preocupante es que las fincas cafetaleras han sido afectadas o destruidas por los derrumbes.
Según los expertos, el deslave se produjo en la falla geológica de San Rafael, que se activó desde el paso del huracán Mitch.
Los geólogos afirman que la falla se origina en La Paz, en la parte alta de la cordillera de Montecillos, cruzando San Rafael hasta La aldea Los Palos, en el municipio de Meambar, Comayagua.
Raúl Méndez, un anciano de la comunidad y su hijo Francisco aseguran haber escuchado un estruendo como si fuera bomba. Las aldeas temblaban en forma incesante, por fortuna, la mayoría de personas que residían en el lugar del deslave lograron salir la noche del martes y madrugada del miércoles.
Estas personas se refugiaron en una iglesia pero horas más tarde también tuvieron que salir de ahí porque el inmueble estaba en la ruta del deslave.
La cima de la montaña de Montecillos se abrió arrojando grandes cantidades de agua y lodo sobre la comunidad.
Una gran cantidad de tierra cayó sobre la pendiente del río Ganso, formando un dique similar al que se ha formado en el río El Coyol, en Copán.
La llena del río produjo inundaciones en el municipio de Ajuterique.
Los pobladores buscaron refugio en las partes altas, no así la anciana de 95 años, Catalina Aguilar, quien fue rescatada ya en horas del día por el alcalde Mario Palencia y las hermanas de La Caridad para trasladarla a Comayagua.
Se informó que ayer se distribuyó víveres a las 86 personas damnificadas.