Honduras
La fatalidad no cesa en el departamento de Olancho.
Las embravecidas aguas del río Juticalpa cegaron la vida al campesino Carlos Ovidio Brevé, de 24 años, originario de Playa Grande, Lepaguare, incrementando a seis el número de víctimas por lluvias en Olancho.
El hombre había desaparecido desde la mañana del martes, y ayer su cuerpo fue rescatado del río Juticalpa, a la altura de la aldea Las Minas.
María del Carmen Mendoza, suegra de la víctima, dijo que su yerno se dedicaba a labores agrícolas, estaba casado con Wendy Xiomara Andrade Mendoza, con quien había procreado un niño de un año.
“Qué terrible encontrarte de esta manera más cruel sobre esas balseras”, decía en su llanto desconsolado la humilde señora.
El cuerpo fue arrastrado por el río, unos 200 metros, hasta enredarse en unas ramas de un árbol caído.
Recuento de víctimas
En Olancho, la primera víctima fatal de las inundaciones fue el ganadero Rafael Paz Rivera, de 70 años, originario y residente en la aldea El Plomo, en esta jurisdicción.
El hombre perdió la vida al ser arrastrado junto a su caballo por las crecidas aguas del río Guayape.
Paz Rivera era un fuerte ganadero y productor en El Plomo. La fatalidad también llegó a una humilde vivienda ubicada en la alejada aldea de Quebrada Seca, Jamasquire, Catacamas, donde falleció ahogada la pequeña Miriam Pineda, de apenas dos años de edad.
La tragedia se registró la madrugada del pasado lunes, luego de que las crecidas aguas de una quebrada se introdujeron a la humilde vivienda de la campesina Miriam Godoy, madre de la occisa.
Otra niña de 11 años, hermana de la pequeña, también fue arrastrada por las aguas de la quebrada que han crecido hasta 10 metros, pero cuatro personas adultas lograron rescatarla.
Fernando Barahona Muñoz, de 40 años, originario del barrio San Francisco de Catacamas, también perdió la vida ahogado cuando intentó cruzar un quebrada en estado de ebriedad, según reporte de las autoridades.
La policía dijo que Barahona Muñoz recién había retornado a Catacamas procedente de Estados Unidos de América y su deceso se produjo al ser arrastrado por las aguas de una quebrada que divide los barrios de San José y San Francisco, al este de Catacamas.
Saúl Ubaldo Carrillo Alemán, de 57 años, perdió la vida al ser arrastrado por las crecidas aguas de una quebrada cuando intentaba llegar a su propiedad, ubicada en Quebrada Honda, jurisdicción de Catacamas.
Un hermano que lo acompañaba logró sobrevivir.
Debido a las incesantes lluvias que han azotado el territorio olanchano, el caudal de las aguas de los ríos y quebradas ha crecido y se han desbordado, causando muerte y dolor.
Además, las inundaciones han provocado destrucción de viviendas, puentes, calles y cultivos agrícolas, mientras varios municipios están incomunicados.