Honduras
Vicente Vásquez y su familia permanecieron en alerta la noche del domingo ante el temor de morir soterrados en el barrio Suyapa.
Las primeras grietas que se formaron en su vivienda y en la calle del barrio los pusieron en alerta por el temor de que algo peor podría ocurrir.
Su presentimiento no falló
A las dos de la madrugada un fuerte estruendo generó la alarma.
De inmediato, Vicente Vásquez sacó de su casa a sus tres hijas y a su esposa y cuando las puso a salvo corrió a las viviendas cercanas para prevenir a los vecinos.
El pánico se apoderó de todos, pero ellos dieron tranquilidad y se organizaron.
Hasta ahora Vicente lidera al grupo de 30 familias que han sido trasladadas al albergue en el Séptimo Batallón de Infantería en Cucuyagua, Copán.
“Desde hace días todos hemos vivido bajo la amenaza de los temblores, pero ese que se dio en la madrugada nos asustó a todos. Yo mantuve la calma para no afligir a mi familia. Ahora todos estamos sin casa.
Ese temblor nos partió las paredes y las hendiduras son más grandes, pero tenemos que sacar fuerza” apuntó don Vicente.
Copán
En el departamento de Copán la situación sigue siendo alarmante.
Los deslizamientos de tierra en una extensa zona del parque Nacional Celaque sigue cediendo y cayendo sobre lo que queda de las comunidades del Suptual Corquín y Suptual Belén.
Según expertos, a la fecha, más de 100 manzanas de tierra de la zona de amortiguamiento han cedido.
Enormes cantidades de tierra y rocas han formado un dique sobre el río Coyol, el cual acumula grandes cantidades de agua que amenaza a unas cinco comunidades, entre ellas Corquín, San Pedro de Copán y Cucuyagua.
Moradores de aldeas como Las Mesitas, El Higueral, Las Pacayas y El Hichozal, permanecen desde el jueves anterior en los albergues que fueron habilitados por las autoridades de Corquín, Copán.
El subcomisionado de Copeco, Alex Paz, considera que por su magnitud es difícil que el dique pueda romperse. Sin embargo, “siempre tomamos las medidas de precaución y hemos analizado que a unos 25 metros de la parte interna pueda darse una salida de agua de aproximadamente uno o dos metros, por lo que creemos que no llenará la represa que se ha formado”.
Con la tristeza reflejada en su rostro Miguel Angel Vásquez, uno de los damnificados dio gracias a Dios por encontrarse vivo y mientras una lágrima recorría su mejilla izquierda pidió apoyo a las personas de buen corazón, porque “quedamos en la calle y viviendo de la caridad de la gente, ojalá que el gobierno nos ayude para volver a tener donde vivir” afirmó.
En una reunión de presidentes de juntas rurales de café, Tony Landaverde, lamentó la destrucción de su cafetal y la de su casa de habitación que con mucho esfuerzo había logrado construir.
Corquín Copán ocupa el segundo lugar a nivel nacional en producción de café y entre las plantaciones destruidas por el deslizamiento cuentan varias fincas certificadas.
El alcalde de Corquín Copan, Amílcar Paz, quien por ley coordina el Comité de Emergencia Municipal, clamó por la solidaridad de las instituciones del gobierno para poder atender a los damnificados.