Honduras
El recuento preliminar de daños ocasionados por las lluvias en los departamentos de Copán y Lempira hasta ayer arrojaba la destrucción de 95 casas, mil damnificados y severos daños a la infraestructura vial.
Los lugares más afectados son la aldea Suptal de Corquín, Copán, donde los deslizamientos y las lluvias destruyeron 70 viviendas, y la aldea Chachate de San Manuel Colohete, del departamento de Lempira, donde se registró la destrucción de 25 casas.
En el barrio Suyapa de Belén Gualcho, Ocotepeque, 14 viviendas fueron reducidas a escombros.
En la comunidad de Río Hondo, Ocotepeque, fueron destruidas cinco casas y en la aldea La Llorona se registró la destrucción de dos inmuebles más.
En Belén Gualcho, Ocotepeque, todas las familias del barrio El Paraíso fueron evacuadas por los cuerpos de socorro y las autoridades de Copeco porque sus viviendas están completamente inundadas.
Los aguaceros han ocasionado severos daños a la infraestructura vial de Copán y Ocotepeque.
En la carretera que conduce de Santa Rosa de Copán a Ocotepeque hay cinco hundimientos y el paso por esa vía está en peligro de ser interrumpido porque la estructura del puente El Duende comenzó a ceder ayer.
El dique que se ha formado con el deslizamiento en la zona de lo que antes fueron las comunidades de Suptal Corquín y Suptal Belén, cada vez toma mayor altura. En el monitoreo que hicieron este lunes medía unos 500 metros y el tapón genera que el río Coyol se encuentre estancado.
Cada cinco minutos se presentan los derrumbes que se traen a su paso árboles y piedras, lo que va aumentando la altura del tapón.
La formación de ese embalse representa el mayor peligro para los habitantes de las localidades de Corquín y Cucuyagua, a las cuales amenaza con destruir.
Los habitantes de Mesitas, Higueral, Pacayas e Hichozal fueron desalojados porque los derrumbes se están llevado de encuentro las casas.
Las pocas viviendas que han quedado son inhabitables y las autoridades policiales y militares giraban la alerta para que los pobladores no ingresaran a este sector que fue decretado como zona de alto riesgo.
"El tapón es tan grande que creemos que es difícil que por sí sola, con esa cantidad de agua, se pueda romper. Pero siempre tomamos las precauciones por cualquier situación que se pueda generar. Hemos analizado que a unos 25 metros de la parte interna puede darse una salida de agua de aproximadamente uno o dos metros, por lo que creemos que no llenará la represa que se ha formado con el deslizamiento" manifestó Alex Paz, subcomisionado de Copeco.
Ayer, autoridades visitaron la zona para constatar los daños, y algunos dueños de viviendas regresaron para ver lo que quedaba de lo que fueron sus casas.
Hay quienes recuperaron algunas cosas, pero en sus rostros se reflejaba la tristeza ante la pérdida de sus bienes.
"Damos gracias a Dios porque estamos vivos; nos quedamos en la calle, viviendo por ahora de la caridad de la gente que nos apoya, pero esperamos que el gobierno nos ayude para tener una casa donde vivir", manifestó Miguel Ángel Vásquez, damnificado.
El alcalde de Corquín, Amílcar Paz, coordina el albergue que hasta el momento cuantifica a unos 600 damnificados, entre mujeres, niños y hombres.
Lempira
Los pobladores de Chachate, en San Manuel Colohete, salieron de sus casas la madrugada del domingo.
Fue a eso de las 3:00 de la mañana que un deslizamiento destruyó por completo las casas, no quedó ninguna vivienda en buen estado.
El alcalde Misael Gosselin trasladó a los damnificados hasta el salón municipal, ante la emergencia.
Ayer, Copeco comenzó a entregar las primeras ayudas a los damnificados, pero se necesita ropa, víveres, agua y colchonetas.
Se realizan monitoreos permanentes para prevenir otros daños en zonas que puedan ser afectadas con este fenómeno.