Honduras
La tempestad se opone a salir del municipio de Marale.
Las aguas de las montañas, que durante la época de verano llegan como una bendición, ahora son causa de lágrimas y desesperación.
Las familias que residen en la zona claman a Dios por el cese de las lluvias que los han azotado con furia.
La quebrada Flaca, que por temporadas amenaza con desaparecer, durante las últimas lluvias hasta ha arrebatado parte de los terrenos de las viviendas que se encuentran a varios metros del afluente.
La última crecida de las aguas turbulentas provocó la inundación de unas 8 casas, situación que obligó a las familias a evacuarlas.
Lo más preocupante para los vecinos que residen en el centro del poblado es que el único puente con que cuentan en la actualidad permanece inundado, causa por la que durante las últimas horas han permanecido incomunicados.
Sin agua y sin luz
Teresa Espinoza, alcaldesa, también reportó que las tuberías de agua potable han sufrido daños considerables, así como el tendido eléctrico, por lo que se encuentran sin el servicio de energía eléctrica.
“El peligro durante las últimas horas se ha incrementado, no tenemos acceso ni al centro, nosotros estamos cercados por las aguas del río Maralito y la quebrada Flaca”, explicó la funcionaria.
En la zona de Palo Copado, La Esperanza y Playa Grande, los pobladores han enviado diferentes notificaciones sobre las condiciones de los pobladores y aseguran que las familias están en calamidad por falta de víveres.
Según los vecinos, una antigua construcción (especie de caja puente) es uno de los obstáculos que impide a la quebrada circular de forma libre, lo que aumenta el riesgo de inundaciones.
La edificación, al parecer, no puede ser destruida porque es una prueba de corrupción para las autoridades de la fiscalía, sin embargo, los colonos piden que se otorgue el permiso para su destrucción.
Otro de los peligros es que en la zona han continuado las réplicas de los temblores.