Estados Unidos
El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, hizo caso omiso ayer a los sondeos sobre intención de voto, que predicen su derrota contra Barack Obama, e insistió en que seguirá dando la batalla para llegar a la presidencia de Estados Unidos.
McCain, quien se encuentra más de 10 puntos por debajo de su rival demócrata en algunos sondeos nacionales, declaró a la cadena de televisión NBC que su campaña “está haciendo las cosas bien”.
“Las encuestas nos muestran insistentemente más alejados de lo que realmente estamos”, dijo McCain. “Lo estamos haciendo bien”.
“Nos acercamos en la última semana y si ese acercamiento continúa en la próxima semana, van a tener que estar levantados hasta muy tarde en la noche de la elección”, señaló McCain.
El candidato republicano también hizo una vehemente defensa de su compañera de fórmula, Sarah Palin, tras conocerse informes de serias luchas internas en su equipo de campaña.
Preguntado acerca de si defendía a la gobernadora de Alaska, a la que se culpa por su caída en las encuestas, McCain respondió: “No la defiendo; estoy orgulloso de ella. No necesita defensa”.
“Es un modelo para millones y millones de norteamericanos”, afirmó el candidato republicano. “Es exactamente lo que Washington necesita”.
Barack Obama
De vuelta a la ciudad donde hizo historia, Barack Obama se presentó a un acto de campaña en Colorado con una afluencia tan grande y animosa que, incluso, él mismo parecía sorprendido por la cantidad de seguidores.
“¡Oh Dios!”, dijo Obama al llegar al podio y observar la multitud en el Parque del Centro Cívico.
La gente se agolpaba desde los escalones del Capitolio, ubicado a la distancia. La campaña del candidato presidencial demócrata presentó un cálculo inicial de afluencia de 75,000 personas, pero este aumentó después a “bastante más” de 100,000, una cifra confirmada por el vocero de la policía en Denver.
El tamaño de la multitud reunida en un día claro quizá dijo más que el propio discurso de Obama. Su campaña trata ahora de sacar provecho del alcance de esos actos para hacer que la gente emita su voto anticipadamente, algo que es legal en Colorado y en más de 20 estados del país.
“¿Cuántas personas han votado anticipadamente?”, preguntó Obama, generando vítores de las personas cubiertas de ropa para el frío.
“De eso es de lo que estoy hablando. No tiene caso esperar en las filas si no lo deben hacer. Ya saben por quién van a votar”.
Las encuestas señalan que Obama lleva ventaja en Colorado, un estado duramente disputado en el panorama político, cuando solo faltan algunos días para que concluya la campaña.
Fue en Denver donde Obama aceptó la nominación del Partido Demócrata en su revolucionaria campaña.
De resultar electo, sería el primer presidente negro en la historia de Estados Unidos.
Por lo general, Colorado ha optado por los republicanos en las contiendas presidenciales, incluyendo las dos campañas de George Bush.