Estados Unidos
Un empresario venezolano que reveló detalles sobre la corrupción en su país fue condenado el lunes a 15 meses de prisión por su papel en el encubrimiento del escándalo político desatado tras la confiscación en Argentina de un maletín repleto de dinero.
La jueza federal Joan Lenard condenó también a Carlos Kauffmann, que permanece detenido desde diciembre del 2007, a dos años de libertad condicional una vez que cumpla con la sentencia de prisión, y a pagar una multa de 25,000 dólares por haberse asociado de manera ilícita con otros cuatro sudamericanos para ocultar el origen y el destino del dinero.
La valija con 800,000 dólares habría sido enviada por el presidente venezolano Hugo Chávez a la campaña de la actual mandataria argentina Cristina Fernández.
Kauffmann podría quedar en libertad en marzo del 2009, pero su abogado, Jack Denaro, declaró a la prensa tras la sentencia que por buen comportamiento su cliente podría salir de prisión a mediados de enero próximo.
En busca de una condena más leve, Kauffmann se había declarado culpable de una de las dos acusaciones que enfrentaba: la de asociación ilícita. Por ello enfrentaba una condena máxima de hasta cinco años de prisión.
El gobierno anunció que abandonaba el otro cargo que enfrentaba el empresario venezolano: el de haber actuado como agente del gobierno de Venezuela sin haber notificado a las autoridades estadounidenses previamente, como lo requieren las normativas. Esa acusación conllevaba una condena máxima de hasta 10 años de prisión.
Kauffmann es el segundo de los cuatro acusados en ser condenado.
Hace una semana, Lenard condenó al abogado venezolano Moisés Maionica a dos años de prisión; mientras que el próximo lunes revelará la sentencia del uruguayo Rodolfo Wanseele y el 12 de enero la del empresario venezolano Franklin Durán, el único de los acusados que se declaró inocente y por ello fue a juicio.
El quinto acusado, el presunto agente de inteligencia de Venezuela Antonio José Canchica, sigue prófugo de la justicia estadounidense.
El escándalo del maletín estalló en agosto del 2007, pocos días después que las autoridades argentinas confiscaron el maletín que llevaba el empresario venezolano-estadounidense Guido Alejandro Antonini Wilson al arribar al Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires.
Antonini, quien salió legalmente de Argentina, pero ahora es requerido por la justicia de allí y de Venezuela, viajaba desde Caracas junto a varios funcionarios de la petrolera estatal venezolana PDVSA y de Argentina. El avión en el que se trasladaban había sido rentado por las autoridades argentinas.
Al arribar a Miami, donde reside, Antonini resolvió cooperar con el FBI para evitar su procesamiento judicial y arresto.
La fiscalía federal alegó durante el proceso judicial que Kauffmann y los otros acusados presionaron a Antonini para que no revelara que el dinero de la valija provenía de la petrolera estatal venezolana PDVSA y estaba destinado a la campaña de Fernández.
En sus declaraciones como testigo de la fiscalía durante el juicio de Durán, Kauffmann admitió haber pagado con su socio decenas de millones de dólares de sobornos a militares, gobernadores y funcionarios de la administración de Chávez para obtener contratos multimillonarios.
Dijo además que con Durán estaban seguros de que si lograban encubrir el escándalo del maletín, "íbamos a recibir grandes contratos, grandes sumas de dinero".
Entre las instituciones a las que habrían pagado millones de dólares de sobornos mencionó a la Guardia Nacional de Venezuela y el ministerio de Finanzas, y a las gobernaciones de los estados de Cojedes y Vargas.
Kauffmann reveló asimismo que entre sus contactos figuraban el general Víctor José Medina, quien administraba las finanzas de la Guardia Nacional; el gobernador del estado de Cojedes, Jhonny Yánez Rangel; el gobernador del estado de Vargas, Antonio Rodríguez; y el ex ministro de finanzas Tobías Nobrega.