Estados Unidos
La Patrulla Fronteriza logró un cambio efectivo en Arizona a lo largo del 2008, gracias a un refuerzo de agentes, recursos y tecnologÃa, logrando una sustancial reducción en el número de indocumentados detenidos, dijeron sus funcionarios.
Esos mandos están convencidos de que el 2009 seguirá esa tónica, en parte debido al cambio en la polÃtica que permitÃa el regreso automático a su paÃs de los indocumentados detenidos cuando intentaban entrar ilegalmente en Estados Unidos.
Los directivos de la Patrulla en los sectores de Tucson y Yuma mencionan el objetivo de eliminar a la postre la repatriación voluntaria como medida importante para evitar la entrada de indocumentados. Agregaron que con ello queda garantizado que quienes entren ilegalmente en Estados Unidos pagarán un precio por hacerlo.
"Mi objetivo fue siempre eliminar el regreso voluntario", dijo Robert Gilbert, que encabeza la Patrulla en el sector de Tucson, y que abarca la mayor parte de la frontera entre Arizona y México. "Creo que es una de las claves de la seguridad fronteriza _ la plena certeza de la detención y la imposición de una pena por la comisión de ese delito".
Los programas para agrandar los castigos recibieron una mayor atención en el 2008, cuando la Patrulla los añadió a su arsenal de agentes, vallas, barreras, carreteras focos y cámaras. Los programas incluyen el enjuiciamiento de algunos indocumentados por entrar ilegalmente en el paÃs y las gestiones para devolver a los inmigrantes al interior de México a poblaciones distantes de la frontera para cortar sus lazos con los contrabandistas.
"Hemos tenido un gran éxito en Yuma para garantizar ... que si entran ilegalmente en Estados Unidos, habrá consecuencias", dijo Paul Beeson, jefe del sector de Yuma, que cubre el extremo sudoccidental de Arizona.
En el año fiscal del 2008, 52.000 de los 317.000 inmigrantes ilegales detenidos en el sector de Tucson, uno de cada seis, no fueron devueltos voluntariamente.