Palestina (ANP)
Las casas de los líderes de Hamas en la Franja de Gaza fueron atacados por aviones israelíes al tiempo que las fuerzas terrestres se acercaron cada vez más al centro urbano densamente poblado, aumentando la presión contra el grupo insurgente islámico ante la decisión crucial sobre aumentar aun más la devastadora ofensiva en Gaza.
El Ejército había comenzado a enviar sus unidades de reserva a la ciudad para ayudar a los miles de efectivos de las fuerzas terrestres, que ya se encuentran en el territorio.
El uso de reservas es una importante señal sobre que Israel planea llevar a una fase más ardua de la ofensiva, que ya ha matado a unos 870 palestinos, de los cuales casi la mitad son civiles.
En los enfrentamientos de ayer al menos seis palestinos murieron en bombardeos aéreos o por sus heridas. Una de las víctimas fatales era un rebelde, muerto en una batalla del norte de Gaza.
Por su parte, los líderes israelíes han enviado señales poco claras sobre que tan listo está el ejército para seguir adelante, afirmando que la operación está a punto de lograr sus objetivos, pero al mismo tiempo han instado a seguir adelante con una fuerza abrumadora.
“Israel es un país que reacciona vigorosamente cuando los ciudadanos son atacados, lo que es algo bueno”, dijo la canciller Tzipi Livni, a la radiodifusora Israel Radio.
“Eso es algo que Hamas entiende ahora y así es como vamos a reaccionar en el futuro, si ellos se atreven a su vez a disparar un misil a Israel”, agregó.
Se espera que los líderes israelíes decidan en los próximos días si continuarán con la ofensiva hasta una tercera fase, en la que el Ejército tomará zonas de mayor extensión en Gaza.