Costa Rica
El plan de reconstrucción de las zonas más afectadas por el sismo en Costa Rica inicia hoy según autoridades del gobierno.
La máxima prioridad es trasladar a las 2,300 personas que se encuentran en albergues temporales a campamentos con servicios de agua y luz en un plazo de tres semanas, donde se espera que permanezcan por un período de tres a seis meses mientras el ministerio de Vivienda les proporciona casa.
Se trata de tres lotes. Dos de ellos ubicados en Fraijanes y otro en Poás. Allí las personas vivirán en pequeñas casas y contarán con servicio de agua y luz.
Las viviendas son de fácil construcción y serán suministradas por Hábitat para la Humanidad y Un Techo para mi País.
Estos campamentos, según las autoridades, serán temporales mientras el Ministerio de Vivienda da casas a los afectados.
Otra tarea urgente es habilitar caminos y vías dañadas por el terremoto, ofrecer empleo a las personas que se quedaron sin fuente de trabajo y reactivar la economía, según el gobierno.
En cuanto a infraestructura vial, la ministra de Obras Públicas, Karla González, relató al diario La Nación de Costa Rica de que en los casos de Fraijanes y Poasito se está trabajando para habilitar el paso.
Por el contrario, la ruta 126, que comunica Varablanca con Cariblanco, está a la espera de una evaluación de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).
“No queremos empezar la reconstrucción de la vía si luego nos van a decir que la zona es muy peligrosa y que no es conveniente el paso por allí. Queremos estar seguros y analizar otras opciones de camino”, manifestó González.
Coordinador
Según el coordinador de la Comisión de Reconstrucción, Marco Vargas, y el ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, que visitaron el epicentro del terremoto el sábado, ya se tiene una visión clara de las prioridades en áreas como salud, vivienda, infraestructura, producción y agricultura.
Otras tareas, según Arias, se realizarán a mediano plazo, como la reparación de carreteras que requieren estudios, así como la promoción de créditos a través del Sistema de Banca para el Desarrollo.
Para finalizar, el ministro de la Presidencia destacó la importancia de que la Asamblea Legislativa apruebe el próximo martes en segundo debate, el préstamo por $65 millones del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, recursos que servirán para atender las consecuencias del terremoto y cualquier otra emergencia nacional.
El coordinador detalló que en los próximos días se habilitará la línea telefónica 176 para que las personas afectadas llamen a efectuar consultas acerca de su situación.
“Desde una central telefónica se redireccionarán las llamadas según el tema. Es decir, a Vivienda, Agricultura o a la Comisión de Emergencias”, manifestó.
También se efectuará una alianza formal con la empresa privada, para que un representante de ese sector canalice todas las ayudas.
Se estima que el terremoto dejó perdidas superiores a los $100 millones, aunque se desconoce si se requerirá de más capital para la reconstrucción.
Pérdidas
El gobierno costarricense evaluó en más de 100 millones las pérdidas que dejó el terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter que sacudió la turística zona del volcán Poás, a unos 40 km de San José, y que se cobró la vida de al menos 23 personas y siete desaparecidos.
Tras permanecer dos días las labores de búsqueda de desaparecidos, las autoridades reanudaron los trabajos para determinar el paradero de estas siete personas, aunque la Comisión Nacional de Emergencias ya ha advertido que algunos cuerpos serán imposibles de recuperar.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) de Costa Rica declaró inhabitables un total de 423 viviendas como resultado del terremoto que azotó la semana anterior a esta pequeña nación centroamericana.
Dicho diagnóstico es el resultado de un peritaje realizado en 1,087 viviendas, todas ubicadas en las principales zonas afectas por la emergencia.