Japón
Un pequeño incendio se declaró ayer en la central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa (centro), la más grande del mundo, parada desde que fue dañada en 2007 por un violento sismo, hiriendo a un empleado pero sin causar una fuga radiactiva, anunció la administradora.
El incendio fue descubierto en el edificio que alberga uno de los siete reactores de la central. El fuego fue controlado en una hora y media.
Un empleado fue hospitalizado por heridas leves en el rostro, indicó la compañÃa eléctrica Tokyo Electric Power (Tepco).
Se abrió una investigación para determinar las causas del siniestro.
Paralizada
La central de Kashiwazaki-Kariwa está parada desde el 16 de julio de 2007, cuando fue sacudida por un terremoto de 6.8 de magnitud en la escala de Richter cuyo epicentro se ubicó a solo nueve kilómetros.
El sismo provocó un incendio y una pequeña fuga radiactiva.
Expertos de la Agencia Internacional de EnergÃa Atómica (AIEA) consideraron que la central no habÃa sufrido ningún daño mayor.
No obstante se iniciaron verificaciones prolongadas y unos costosos trabajos de consolidación.
El 13 de febrero, las autoridades japonesas de seguridad nuclear consideraron que ya se cumplen las condiciones para poner nuevamente en funcionamiento uno de los siete reactores, una puesta en marcha parcial de la central que tiene un papel clave en el abastecimiento de electricidad de Tokio.
Debido a que Japón carece de recursos naturales, debe depender de la energÃa nuclear para abaratar y asegurar las fuentes de su sistema energético, vital para mantener en pie su poderosa industria manufacturera y tecnológica, una de las envidias del mundo desarrollado.
La seguridad en las centrales nucleares es severa, más después del desastre de Chernóbil.