Estados Unidos
El presidente Barak Obama dijo ayer que no aceptará un futuro marcado por ciclos recurrentes de estadounidenses sin trabajo debido a los problemas económicos.
“No es un futuro que acepto para Estados Unidos de América”, dijo Obama en la ceremonia de graduación de 25 reclutas policiales que deben sus empleos al plan de gastos extraordinarios de 787,000 millones de dólares que firmó hace menos de tres semanas.
En un discurso de 12 minutos, el mandatario destacó que 651,000 empleos desaparecieron en febrero, con lo que suman “la anonadante cifra de 4.4 millones” los parados en esta recesión. Los agentes de Columbus estaban a punto de quedarse sin trabajo, agregó, “un futuro que siguen encarando millones de estadounidenses”.
Obama destacó que muchos son los detractores del plan, pero insistió en que el gobierno tiene la responsabilidad de actuar para las generaciones futuras.
Estados Unidos ha encarado todos los desafíos con medidas audaces y grandes ideas, agregó, “y eso es lo que alimentó una prosperidad duradera y compartida”.
Las cifras del empleo en Estados Unidos que publicó el Departamento de Trabajo son “atroces” y “no es de ninguna manera posible ver en eso algo positivo”, declaró por su parte Christina Romer, asesora económica de Obama.
La funcionaria recordó que el presidente Obama había advertido que “las cosas irían peor antes de que mejoren”. Señaló además que la coyuntura estaba empeorando, pero estimó que el país finalmente se recuperaría.
Informe
Las cifras oficiales del desempleo en Estados Unidos, que coincidiendo con las estimaciones de los analistas, fueron publicadas ayer a través de un informe del Departamento de Trabajo.
Las autoridades señalaron que continúa la ola de despidos masivos, en el intento desesperado de los empresarios de reducir sus costos.
La pérdida neta de puestos de trabajo sobrevino tras las reducciones de la nómina en los dos meses anteriores, de acuerdo con las cifras actualizadas. La economía perdió 681,000 empleos en diciembre y 655,000 en enero.
Los patronos reducen sus plantillas a un paso alarmante y buscan otras maneras de reducir costos a costa del salario, tales como disminuir las jornadas laborales, congelar o reducir los sueldos, porque la recesión merma las ventas y ganancias.
Los consumidores en todo el mundo reducen sus gastos a medida que la crisis global afecta a todos. Desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007, la economía ha perdido 4.4 millones de empleos, más de la mitad en los últimos cuatro meses.
Las empresas de la construcción eliminaron 104,000 empleos, las fábricas 168,000 y los negocios detallistas casi 40,000. Los servicios profesionales y empresariales suprimieron 180,000, con 78,000 perdidos en las agencia de trabajo temporal.
Las empresas financieras redujeron sus plantillas en 44,000.
Las de viajes y hoteleras borraron 33,000 empleos. El número total de desempleados alcanzó 12.5 millones.
Parcial
Además, el número de personas obligadas a trabajar a tiempo parcial “por razones económicas” aumentó en 787,000 personas a 8.6 millones.
Ese sector desearía trabajar a tiempo completo, pero sus jornadas laborales fueron reducidas o no pudieron encontrar empleos a tiempo completo.
La desaparición del empleo y la evaporación de los patrimonios personales y empresariales, debido a la contracción del valor de la vivienda, los planes de ahorro para la jubilación y otras inversiones hicieron que los consumidores redujeran sus gastos y las empresas acortaran sus plantillas.
¿Hasta cuándo el repunte?
Las malas noticias se suceden una tras otra: la baja de la bolsa de valores, el aumento del desempleo y el uso de miles de millones de dólares del erario para rescatar a bancos, aseguradoras y empresas automovilísticas.
Los estadounidenses se preguntan cuánto durará la crisis económica, mientras que el presidente Barack Obama considera hasta cuándo aguantará el público norteamericano antes de exigir resultados palpables y fehacientes.
Para algunos, como Ron Zick, el tiempo apremia. “Mi paciencia con la situación está ahora en cero”, afirmó Zick, propietario de un pequeño negocio.
Otros no creen que el repunte tendrá lugar a corto plazo. “No va a ser cuestión de meses”, dijo Patricia Irwin. “Son demasiadas las cosas que andan mal”.
Irwin, un demócrata que votó por Obama en noviembre, respalda la forma en que el presidente ha encarado hasta ahora la economía, pero agregó que no espera ver una mejora tangible por lo menos en un año.
La mayoría de los estadounidenses piensan como Irwin, según un sondeo de Associated Press-GfK realizado en enero.
El sondeo descubrió que el 72% de los norteamericanos creen que pasará más de un año antes de ver mejoras apreciables. Otro sondeo de NBC-Wall Street Journal difundido esta semana reflejó un sentimiento similar.
y dos tercios de los encuestados dijeron que Obama tiene más de un año para lograrlo antes de que la gente comience a culparle de la situación.
El Presidente pidió a sus compatriotas que tengan paciencia. “No me interesan las oscilaciones diarias de la bolsa de valores, sino la recuperación de la economía de Estados Unidos y el resto del mundo”, dijo Obama.