Panama
Los panameños darán un golpe de timón en las elecciones presidenciales del domingo si se confirman las encuestas que dan una amplia ventaja al candidato de derecha, el multimillonario Ricardo Martinelli, sobre la socialdemócrata Balbina Herrera, oficialista.
Más de 2.2 millones de panameños están convocados a las urnas el 3 de mayo para elegir al nuevo presidente, a 71 diputados del Congreso y 20 miembros del Parlamento Centroamericano, así como a 75 alcaldes y otros 630 representantes locales.
Pese a la popularidad de que goza el actual presidente, el socialdemócrata Martín Torrijos (56.6%), en cuyo gobierno se han emprendido las obras de ampliación del Canal de Panamá, los panameños parecen inclinarse por un giro a la derecha, en contra de lo que está ocurriendo en la mayoría de los países latinoamericanos.
Según las encuestas, Martinelli, de la Alianza por el Cambio, tiene una ventaja de entre 11 y 16 puntos sobre Herrera, del oficialista Partido Revolucionario Democrático (PRD, socialdemócrata), pese a que es el mayor partido, con cerca de 700,000 adherentes, más que toda la oposición junta.
En esta elección pesará, según los analistas, la pésima distribución de la riqueza de este pequeño país de unos 3.3 millones de habitantes, que pese a la crisis mundial tendrá este año un crecimiento de entre el 3 y el 5% del PIB, el más alto de América Latina, en buena parte gracias a la construcción de un tercer juego de esclusas para ampliar el canal que une los océanos Pacífico y Atlántico, unas obras valoradas en 5,250 millones de dólares.
“Los frutos del crecimiento han sido apropiados mayormente por un reducido grupo de negociantes y especuladores, panameños y extranjeros, en contubernio con los sectores políticos dominantes y la ciudadanía, sin duda, ha sido excluida de los beneficios del auge económico”, explicó Carlos Guevara-Mann, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Nevada, Reno.